Los descuentos que nadie logra explicar, los créditos que terminan costando mucho más de lo esperado y las estafas digitales que apuntan especialmente a los adultos mayores forman parte de una preocupación creciente que va mucho más allá de la jubilación mensual.
Con ese diagnóstico de fondo, la Municipalidad de Salta y la Fundación Salta realizaron una capacitación sobre educación financiera destinada a adultos mayores, con el objetivo de brindar herramientas para administrar mejor sus recursos y evitar situaciones que puedan afectar su economía.
La actividad se desarrolló en la sede del COPAIPA y reunió a vecinos interesados en comprender aspectos que muchas veces resultan complejos: cómo leer correctamente un recibo de haberes, identificar descuentos, analizar préstamos y protegerse frente a fraudes cada vez más sofisticados.
El aspecto menos visible de la iniciativa surge de las consultas que reciben habitualmente los equipos municipales en los barrios. Según explicaron desde la Secretaría de Gobierno, una parte importante de las inquietudes de los adultos mayores está vinculada justamente con descuentos en jubilaciones, créditos personales y operaciones financieras que muchas veces se realizan sin contar con toda la información necesaria.
El subsecretario de Coordinación General de Gobierno, Pablo Dzioba, señaló que la capacitación responde a una demanda concreta que se repite en distintos puntos de la ciudad.
Durante la jornada, el presidente de la Fundación Salta, Guillermo Segón, abordó temas relacionados con la administración de gastos fijos y variables, la evaluación de créditos, las tasas de interés y los mecanismos más utilizados por los delincuentes para cometer estafas a través de redes sociales y plataformas digitales.
La actividad también puso el foco en una problemática cada vez más frecuente: la vulnerabilidad financiera de los adultos mayores frente a ofertas de préstamos rápidos, promociones engañosas o maniobras fraudulentas que aprovechan la falta de información.
Más allá de los conceptos técnicos, la capacitación buscó fortalecer la autonomía económica de los participantes, brindándoles herramientas para tomar decisiones informadas y proteger el fruto de años de trabajo.
Los asistentes destacaron la utilidad de la propuesta y valoraron la posibilidad de acceder a información que, en muchos casos, puede marcar la diferencia entre una buena decisión financiera y un problema económico difícil de revertir.
En tiempos donde los ingresos jubilatorios enfrentan una fuerte presión y las estafas digitales se multiplican, aprender a administrar el dinero dejó de ser una cuestión secundaria para convertirse en una necesidad cotidiana.







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