La contienda por una única banca en el Senado provincial por el departamento Capital de Salta no es solo una competencia electoral, sino una muestra palpable de la fragmentación y de las luchas internas que atraviesan los diferentes espacios políticos. Con 14 candidatos disputándose este puesto —actualmente ocupado por Gustavo Carrizo tras la salida de Emiliano Durand— la batalla promete ser una de las más intensas en la historia reciente de la provincia.
Entre los postulantes figuran nombres conocidos con trayectorias disputadas, así como caras nuevas que intentan ganar terreno en el tablero político. Sin embargo, más allá de la diversidad de los candidatos, la pelea pone de manifiesto la falta de propuestas claras y la proliferación de figuras políticas que, en muchos casos, parecen estar más preocupadas por sus intereses personales que por las necesidades reales de los salteños.
Bernardo Biella, actual diputado provincial y con un pasado como diputado nacional, se presenta como uno de los favoritos. Su conocimiento legislativo y su cercanía con la opinión pública, en parte gracias a su trabajo como médico y en los medios de comunicación, lo convierten en un contendiente fuerte.
Por otro lado, Alberto Castillo, uno de los históricos fundadores del PRO Salta, que recientemente renunció a la presidencia del órgano provincial minero REMSA, se posiciona como un actor clave en la lucha interna por los votos libertarios. Su pasado en el oficialismo provincial le otorga una ventaja, pero también lo coloca en una zona de difícil posicionamiento, dada la creciente polarización de los votantes entre el oficialismo y las alternativas libertarias.
José Gauffin, otro de los viejos conocidos de la política salteña, busca revitalizar su figura luego de haber pasado por el Concejo Deliberante y actualmente ocupar una banca en la Cámara de Diputados provincial, siempre en la órbita del PRO. Defensor de las ideas opositoras al gobierno provincial, su candidatura es más un posicionamiento, que una posibilidad real de llegar al Senado.
Sin embargo, lo que realmente destaca en esta contienda son los nombres de los llamados “muertos vivos” de la política salteña. Guido Giacosa, quien se presenta como un candidato del kirchnerismo, es más conocido por ser “hijo de” que por sus propios méritos políticos. La misma etiqueta le cabe a Jorge Guaymas, quien, tras haber sido concejal y diputado provincial, ya no logra conseguir la masa crítica de votos necesaria para mantenerse en el centro de la escena. Ambos representan la obsolescencia de una política que no logra renovarse ni ofrecer propuestas novedosas para los votantes.
Mientras tanto, desde la Libertad Avanza, el apoyo a Roque Cornejo parece más una maniobra táctica que una verdadera intención de pelear por la banca. La falta de interés en las provinciales y la mirada puesta en las elecciones nacionales de octubre, con Alfredo Olmedo como candidato, muestran que el espacio no está dispuesto a hacer mucho esfuerzo.
No se puede dejar de lado a Claudio Del Pla, el principal referente de la izquierda salteña, quien ha sido incapaz de consolidar un bloque de poder significativo en los últimos años debido a las fracturas internas de su sector. Ahora, tras varios fracasos, intentará nuevamente llegar a la legislatura con la esperanza de recuperar algo del terreno perdido.
Por último, Matías Posadas, un hombre de pasado radical que viene dando saltos entre la oposición y el oficialismo, buscará reposicionarse en la política provincial. Su intento de regresar a su “pasado radical” llega con un lastre: la desconfianza de los votantes ante su inestabilidad y sus cambios de postura.
La campaña por esta banca en el Senado provincial de Salta es, en muchos sentidos, una prueba de fuego para los políticos de Capital. En un escenario saturado de nombres conocidos que se disputan un poder que parece desdibujado y sin rumbo, la pregunta que persiste es si realmente hay alguien dispuesto a transformar la política provincial o si, como siempre, la pelea se reducirá a una cuestión de intereses personales y sectarios, sin una verdadera conexión con las demandas de la ciudadanía. La fragmentación y la falta de propuestas claras auguran una lucha electoral reñida.
Entre los postulantes figuran nombres con trayectoria y caras nuevas que buscan ganarse la confianza del electorado. Los aspirantes son: Bernardo Biella (AUS), José Cabrera (MAS), Alberto Castillo (FLS), José Gauffin (FCS), Guido Giacosa (FJS), Jorge Guaymas (PCET), Roque Cornejo Avellaneda (LLA), Fernando Lardies (PCP), Claudio Del Pla (FIT), Matías Posadas (FJ), Rodolfo Armando (PG), Mauro Sabbadini (SVF), Carlos Zarzuri (MST) y Julio Quintana (PO).








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