Adrián Zigarán asumió oficialmente como interventor del municipio de Aguas Blancas con un claro objetivo: restablecer la salud institucional de la localidad y abordar de manera directa los problemas que aquejan a la región. Entre ellos, se destaca la creciente preocupación por el narcotráfico y la violencia asociada, tema sobre el que el nuevo interventor no dudó en manifestarse con dureza.
En una entrevista con Interactiva Noticias, Adrián Zigarán dejó en claro su postura: “El gobernador siempre habla de la paz social, de llevar tranquilidad y de hacer lo que se tenga que hacer en beneficio de la gente. No hay mayores instrucciones que hacer lo que ya vengo haciendo, así que en ese aspecto tengo total apoyo y le agradezco la confianza al gobernador nuevamente”, señaló.
Además, subrayó su enfoque a la hora de evaluar a su equipo de trabajo: “Yo me tomo siempre 15 días como para conocer a las personas, no estigmatizo a nadie. Esto es como cuando gana un intendente nuevo, entonces toda la gente que no es de planta permanente cae su designación. Pero después hago una evaluación, repito, no estigmatizo a nadie, ya lo veré”. El interventor se mostró abierto a escuchar a los empleados de la comuna, resaltando que su prioridad será “seleccionar lo mejor sin estigmatizar a nadie”.
Preocupación por el narcotráfico en la frontera
Consultado sobre el tema del narcotráfico, Zigarán fue contundente al describir la gravedad de la situación en la frontera con Bolivia. “Siempre me preocupó, hace años que vengo declarando que la frontera física de Bolivia-Argentina se corrió”, advirtió. A su juicio, la problemática se ha agravado, a tal punto que algunas localidades se han convertido en epicentros de violencia extrema.
“Acá hay decapitados que aparecen en determinados municipios, gente ajusticiada con precintos en la espalda, como en las películas, las malas películas narco. Alguien se está comiendo la película y están haciendo lo mismo”, disparó Zigarán, reflejando con crudeza la realidad que atraviesan las comunidades de la región. Y enfatizó que se trata de una responsabilidad tanto de la Nación como de la policía provincial “volver a instaurar el orden y que este tipo de situaciones no se den en Salta. No tenemos que llegar a Rosario para reaccionar”, expresó, en alusión a la crisis de seguridad que vive la ciudad santafesina.
La intervención de Aguas Blancas se formalizó mediante el decreto 606, tras la decisión de la Legislatura de intervenir el municipio, que fue ratificada por el gobernador Gustavo Sáenz. Según Zigarán, su tarea será normalizar la situación institucional en la comuna hasta las próximas elecciones provinciales en 2025, momento en que la comunidad elegirá a su nuevo intendente de manera democrática.
La legislatura provincial aprobó por unanimidad la intervención del municipio tras una nota del procurador general de la provincia, Pedro García Castiella, informando sobre las investigaciones penales contra el ahora ex intendente Carlos Alfredo “Conejo” Martínez.
La causa en la que está detenido el ahora ex intendente Carlos Martínez tiene vinculación con otros hechos criminales cometidos en el norte salteño. Su hermano, César Martínez, que tenía antecedentes por tentativa de femicidio y delitos vinculados al narcomenudeo, fue asesinado por sicarios el 12 de noviembre del año pasado, en la puerta de su casa, donde cumplía prisión domiciliaria.
El procurador general de la provincia viene advirtiendo sobre el crecimiento del crimen organizado en el norte salteño, al que describió como “multirrubro”, que lleva a cabo secuestros, robos a gran escala y violentos y asesinatos, entre otros crímenes. Después de esas denuncias, el funcionario recibió amenazas.







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