El ídolo de Boca le envió un emotivo video a su admirador salteño, quien decidió ponerse los guantes inspirado por él.
La imagen de Federico “Bombucha” Salto trascendió el estadio Padre Martearena el fin de semana pasado. Durante la final, atajó un penal decisivo para su querido Aviación de Orán, y con una gran ejecución, a pesar de ser arquero, se quedó con la Copa Salta tras derrotar a Sportivo Pocitos de Salvador Mazza.
Pero más allá de su desempeño deportivo, Federico Salto se ganó el corazón de muchos con su autenticidad y humildad. Conocido como “Bombucha”, Federico es un joven robusto, vendedor de pizzas y empanadas, de 1,85 metros de altura y 120 kilos, desafiando el estereotipo del guardameta moderno.
Federico siempre ha sido honesto sobre su condición. “Cuando trabajás y no tenés tiempo para nada, terminás consumiendo comida chatarra… Me he bajado de partidos importantes porque prefiero ir al banco cuando creo que no estoy para sumar. Aunque nunca intenté bajar de peso, es la verdad. Por un tema de salud, lo sé, en algún momento voy a tener que adelgazar. Pero por mí, no para conformar a alguien…”, compartió con Olé.
Nacido en 1997, Federico tiene 26 años y ha sido arquero desde muy joven. A los 14 años, mientras jugaba en el club Pizarro, fue visto por dirigentes de Juventud Antoniana en un torneo infantil y se lo llevaron a la capital provincial hasta los 21. “Jugué en la Primera local y me entrenaba con el plantel profesional que jugaba el Federal A. Después de la pandemia pegué la vuelta. Dejé el fútbol por temas de trabajo y me volví a Orán porque había fallecido mi papá y para hacerle compañía a mi mamá Gladys”, explicó.
Federico cuenta que su pasión por ser arquero nació gracias a su tío Gastón Molina, quien siempre le hablaba de Roberto Abbondanzieri. “Me encantaba verlo en la Libertadores, me encantaba cuando le ganaba a River en las tandas de penales. Siempre lo nombraban. Con el tiempo, hubo conexión…”, recordó Federico.
Esa conexión se volvió realidad cuando Abbondanzieri le dedicó un video de felicitación a Federico. En el mensaje, el ex arquero de Boca y la Selección Argentina le prometió un par de guantes y una camiseta. “Gracias Patito querido. Te amo, loco…”, le agradeció Federico en sus redes sociales.
Esta historia, llena de humildad, pasión y admiración, demuestra cómo el fútbol puede conectar vidas y crear momentos inolvidables, sin importar las distancias ni las diferencias.







Comments