El ministro de Economía de la provincia, Roberto Dib Ashur, analizó en Interactiva Noticias el impacto de la caída de la actividad económica en las cuentas públicas, defendió el esquema de financiamiento de obras estratégicas y describió un escenario nacional heterogéneo, con sectores en crecimiento y otros fuertemente rezagados. En ese marco, proyectó un cierre de año con tensión en el consumo y llamó a incorporar una mirada social en la gestión de la crisis.
Dib Ashur se refirió a la reunión que el gobernador Gustavo Sáenz mantuvo con representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en el marco del avance del financiamiento para infraestructura vial vinculada al corredor bioceánico, especialmente la pavimentación de la Ruta Nacional 51.
Según explicó, el proyecto se inscribe en una estrategia regional de conectividad Atlántico–Pacífico que involucra a varios países de Sudamérica.
“Están muy interesados en la conectividad Atlántico-Pacífico. Esto es una estrategia regional que viene hace tiempo, pero que ahora toma mucha más potencia”, señaló.
El ministro detalló que la iniciativa incluye financiamiento de distintos organismos multilaterales —entre ellos BID, Banco Mundial y Fonplata— que en conjunto alcanzan cerca de 300 millones de dólares destinados a infraestructura de conectividad y logística.
“Son créditos de desarrollo, con tasas muy bajas y plazos largos, y los pagos se realizan contra certificados de obra con auditoría internacional”, explicó.
Ruta 51 y tramos clave: la discusión con Nación
El funcionario precisó que el corredor está dividido en cinco tramos y que actualmente existen distintas situaciones de avance.
Indicó que el Tramo 1 ya cuenta con financiamiento de Fonplata para su refacción, mientras que el Tramo 2 está en ejecución con participación de Vialidad Nacional y aporte provincial. En tanto, el Tramo 3 permanece paralizado, pese a contar con contratación previa.
“Es una obra que está parada en este momento, que también la tiene Vialidad Nacional, y que a ellos les preocupa porque quedan los últimos dos tramos que nos conectan con Chile”, explicó.
En ese sentido, señaló que el financiamiento internacional está condicionado a la continuidad del tramo intermedio. “Quieren dejar construidos los tramos 4 y 5, pero el problema es que el 3 no avanza”, resumió.
Respecto del rol de Nación, Dib Ashur aclaró que actúa como garante de los créditos y que la infraestructura es de jurisdicción nacional, aunque la Provincia interviene ante la falta de ejecución histórica.
Coparticipación: una caída de 47 mil millones de pesos
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el impacto de la baja de la actividad económica en la coparticipación federal.
El ministro informó que entre enero y abril la Provincia registró una caída cercana a los 47.000 millones de pesos en términos reales respecto del año anterior.
“Esto es menos actividad económica. Esto es menos ticket en el supermercado”, afirmó, al explicar que la merma se vincula directamente con la reducción del consumo y la recaudación del IVA a nivel nacional.
En ese sentido, sostuvo que la baja no responde a decisiones provinciales sino a una retracción general de la economía. “Se vendieron menos cosas, se facturaron menos cosas, y a Salta le tocó menos”, indicó.
Política fiscal, municipios y medidas contracíclicas
Dib Ashur defendió la política fiscal de la Provincia, a la que definió como ordenada y sostenida en el tiempo, con equilibrio de cuentas y reducción de deuda en los últimos años.
Explicó que ante la caída de ingresos se adoptaron medidas de previsión y herramientas contracíclicas para sostener la actividad.
En ese marco, señaló que se acordó con los intendentes una base mínima de recursos para evitar impactos bruscos en la coparticipación municipal.
“Ningún municipio va a cobrar menos que en febrero”, aseguró, al remarcar la decisión de sostener la previsibilidad financiera en el interior provincial.
“Rostro humano” en la gestión ante la crisis
Consultado sobre el escenario económico hacia fin de año, el ministro fue categórico respecto de su principal preocupación.
“Qué es lo que más me preocupa de acá a diciembre: que empeore demasiado”, sostuvo.
En ese sentido, advirtió sobre el impacto social de una eventual profundización de la crisis: “Si esto se mantiene así vamos a estar bien, pero si se va muy para atrás va a estar difícil para el hogar y para el que está buscando trabajo”.
En el cierre, dejó una definición política sobre el enfoque de la gestión frente al contexto económico:
“Un poco de rostro humano a la gestión tiene que haber”, afirmó.
Una economía desigual: ganadores y perdedores
Dib Ashur describió un escenario económico nacional heterogéneo, donde algunos sectores muestran crecimiento mientras otros retroceden.
Mencionó como sectores en expansión a la energía, el agro y parte de los servicios, impulsados por factores estructurales como Vaca Muerta y la demanda internacional.
Sin embargo, advirtió que el consumo masivo, la industria y la construcción se encuentran entre los rubros más afectados, con impacto directo en el empleo y en la vida cotidiana.
“La gente tiene menos poder adquisitivo en su billetera”, explicó, al señalar que el aumento de tarifas y transporte también afecta la capacidad de consumo de los hogares.
Financiamiento, control y continuidad de obras
El ministro destacó que la Provincia continúa avanzando en proyectos de infraestructura, asistencia a municipios y articulación con organismos internacionales de crédito.
Sostuvo que el esquema de financiamiento externo permite sostener obras estratégicas bajo control técnico y auditoría permanente, en un contexto de restricción fiscal.
Finalmente, reafirmó la continuidad del rumbo económico provincial pese a la coyuntura: orden fiscal, financiamiento de largo plazo y sostenimiento de la inversión pública como pilares de la gestión.







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