Entre mujeres y hombres, un colectivo humano se contacta a través de redes sociales, WhatsApp, y se suman día a día a la convocatoria surgida desde la inquietud de la periodista Natalia Di Bez, de aportar brindando elementos de protección a quienes nos protegen, el personal de la salud pública y de seguridad.
Es así que desde cada individualidad surge la dimensión colectiva, esa dimensión que implica ser y formar parte fundamental de algo mayor. Algo tan difícil de practicar: la solidaridad.
De a poco se fueron sumando voluntades para comprar telas ecológicas, hilos, y también manos dispuestas a poner a trabajar sus máquinas de coser incesantemente, durante todo el día. “Ayer entregamos 700 barbijos”- nos cuenta Natalia, sin tomar dimensión de la inmensa ayuda que esto significa. Porque en muchos casos, el mismo personal se confecciona sus propios elementos de protección.
Barbijos, pantalones, chaquetas, capas, botas, son algunas de las prendas que se confeccionan a partir de moldes caseros. No es fácil la cruzada, la cuarentena nos obliga a estar en casa, y por ello las tareas se realizan desde los distintos domicilios. Y el que no sabe coser, se ofrece a cortar telas, y el que puede, también aporta económicamente. Sabe que su dinero pasa automáticamente a la compra de más material. Y el que vende, ofrece una “yapa”, también para colaborar.
“Me estalla el corazón de emoción”– dice la periodista mientras no deja de agradecer a quienes se han prendido en esta cruzada solidaria. “Yo me venía anticipando porque tengo parientes en Italia y veíamos que esto inevitablemente iba a llegar a Argentina, es por eso que incluso antes del Decreto de aislamiento social y obligatorio, yo ya me había llegado al SAMEC donde me mostraron qué es lo que necesitaban. Me di una idea y confeccioné los moldes a mano y comenzamos. Nos contactaron desde el Ministerio de Salud, y de a poco estamos haciendo una gran cadena solidaria con los hospitales también“- nos relata.
Y no se cansa de agradecer. “Esto es entre todos !”– señala, y por eso convoca a quienes en su casa tienen bolsas de telas ecológicas, a hacer barbijos “para gente que los necesita, que pone el cuerpo en esta lucha! Enfermeros, médicos, policías, personal de limpieza,”– aclara.
Su trabajo ya tiene replicas en la provincia de Jujuy y alguna localidades del interior, y cuenta que desde las redes sociales los que quieran sumarse, pueden buscarla en su Facebook o en el de otra valiosa colaboradora Tania Ortiz, donde van a encontrar turoriales y los moldes disponibles para emprender la tarea.
Es solo cuestión de animarse, y ponerse manos a la obra!
Porque la solidaridad se practica, se extiende y de forma positiva… se contagia.






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