Salta terminará con fondos propios otro tramo de la ruta 40
La Provincia reactivará la pavimentación de casi 17 kilómetros entre Molinos y Seclantás, una obra nacional que quedó paralizada cuando tenía un 75% de avance. La decisión se suma a otros proyectos de infraestructura que el Gobierno salteño debió financiar ante la falta de recursos de Nación.
El gobernador Gustavo Sáenz anunció que la Provincia se hará cargo de finalizar la pavimentación de la ruta nacional 40 entre Molinos y Seclantás, una obra que permanece paralizada desde fines de 2023 y que, por tratarse de una ruta nacional, corresponde financiar al Gobierno central.
Los trabajos comprenden casi 17 kilómetros de uno de los principales corredores de los Valles Calchaquíes. Al momento de su paralización, la obra registraba un 75% de avance, por lo que resta completar una cuarta parte de su ejecución.
“Como no podemos seguir esperando, tomé la decisión de invertir en esta obra tan importante para Salta, los Valles Calchaquíes y la conexión vial territorial”, expresó Sáenz al anunciar que los trabajos se retomarán con fondos provinciales.
La pavimentación constituye un reclamo histórico de los habitantes de la región. Su finalización permitirá mejorar las condiciones de circulación entre Molinos y Seclantás, facilitar el traslado de la producción local y fortalecer uno de los circuitos turísticos más importantes de Salta.
Una obra pendiente desde 2023
La pavimentación de este tramo de la ruta 40 quedó interrumpida a fines de 2023, en el contexto de la paralización de numerosas obras públicas nacionales.
En junio de 2024, el Gobierno de Salta firmó un acuerdo marco con Nación y convenios destinados a reactivar proyectos de infraestructura que habían quedado suspendidos. Entre las obras incluidas se encontraba la ruta 40.
Sin embargo, transcurridos más de dos años desde aquella paralización, la Provincia anunció que asumirá el financiamiento necesario para completar los trabajos.
“Trabajamos fuertemente para avanzar con obras estratégicas, aunque por jurisdicción no nos correspondan”, sostuvo el Gobernador.
La decisión implica destinar recursos del presupuesto provincial a una obra cuya responsabilidad original es del Estado nacional.
El antecedente del puente de Vaqueros
La ruta 40 se suma a otras intervenciones en las que Salta comprometió fondos propios para sostener proyectos de infraestructura nacional.
Uno de los casos más significativos es el nuevo puente de Vaqueros, una obra para la que la Provincia adelantó más de 6.000 millones de pesos.
De acuerdo con lo informado el 9 de octubre por el ministro de Infraestructura, Sergio Camacho, hasta ese momento Nación había reintegrado alrededor de 2.800 millones de pesos, mientras que permanecían pendientes de devolución más de 3.200 millones.
El caso refleja una de las dificultades que enfrenta la administración provincial: adelantar recursos para evitar la paralización de obras y, posteriormente, gestionar su recuperación ante el Gobierno nacional.
Las rutas nacionales, otra preocupación
La Provincia también destinó recursos a intervenciones sobre la ruta nacional 9/34, entre Metán y Rosario de la Frontera, otro corredor fundamental para la circulación de vehículos particulares y el transporte de cargas.
A esto se suman los reiterados reclamos de Sáenz para garantizar la continuidad de obras y tareas de mantenimiento en las rutas nacionales 9/34, 50 y 51.
Se trata de conexiones estratégicas para la actividad productiva, el turismo y el comercio exterior. La ruta 51, por ejemplo, constituye uno de los principales accesos al Paso de Sico y a la vinculación comercial con el norte de Chile.
El Gobierno provincial viene advirtiendo que la inclusión de proyectos en el presupuesto nacional no garantiza necesariamente su ejecución si los fondos asignados resultan insuficientes.
En ese escenario, las obras que permanecen pendientes plantean una dificultad adicional: la Provincia debe decidir cuáles puede sostener con sus propios recursos, aun cuando no sean de su jurisdicción.
Una conexión fundamental para los Valles Calchaquíes
En el caso de Molinos y Seclantás, completar la pavimentación de la ruta 40 tendrá un impacto directo sobre la vida cotidiana de los vecinos y las actividades económicas de la región.
La mejora del camino permitirá reducir las dificultades de circulación, aumentar la seguridad vial y facilitar el movimiento de productos y visitantes entre las localidades de los Valles Calchaquíes.
También fortalecerá la conectividad de una región donde el estado de las rutas es determinante para el acceso a servicios y el desarrollo de emprendimientos turísticos y productivos.
El anuncio todavía no estuvo acompañado por precisiones sobre el monto que invertirá Salta ni sobre la fecha prevista para terminar la pavimentación.
Con esta decisión, el Gobierno provincial vuelve a asumir el financiamiento de una obra nacional para evitar que continúe paralizada. La ruta 40 se incorpora así a una lista de proyectos en los que Salta compromete recursos propios para resolver necesidades de infraestructura que dependen originalmente de Nación.
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