El domingo, un avión Boeing 737-800 de la aerolínea Jeju Air se estrelló al intentar aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Muan, Corea del Sur, en uno de los peores desastres aéreos en la historia del país. La aeronave, con 181 personas a bordo, chocó contra una valla de hormigón tras un aparente fallo en el tren de aterrizaje delantero, causando la muerte de 179 personas y dejando solo dos sobrevivientes.
El accidente ocurrió a las 9:03 de la mañana, cuando el avión, que regresaba de Bangkok, se salió de la pista y colisionó con una barrera de hormigón, desencadenando una explosión que envolvió a la aeronave en llamas. Las primeras imágenes emitidas por medios surcoreanos mostraban al avión derrapando por la pista sin el tren de aterrizaje desplegado, mientras columnas de humo negro se alzaban sobre los restos calcinados.
La agencia de bomberos informó que de los fallecidos, 65 ya han sido identificados. Al menos 176 víctimas incluyen 83 mujeres, 82 hombres y 11 personas cuyo sexo no pudo determinarse de inmediato.
Rescate y primeros análisis
Más de 1.500 efectivos, entre bomberos, policías y militares, fueron desplegados para contener el incendio y asistir a los pasajeros. Según Lee Jeong-hyeon, jefe del parque de bomberos de Muan, el avión quedó completamente destruido, siendo la cola la única parte reconocible entre los restos.
Las autoridades confirmaron que la torre de control había emitido una advertencia de impacto con aves poco antes del aterrizaje. Aunque el piloto envió una señal de socorro, no logró evitar que la aeronave derrapara fuera de la pista.
Jeju Air emitió un comunicado ofreciendo sus “profundas disculpas” y aseguró que cooperará plenamente en la investigación. En una rueda de prensa, el presidente de la aerolínea, Kim E-bae, expresó: “Nos sentimos plenamente responsables de este incidente”. También destacó que el avión había superado sus revisiones técnicas periódicas.
Por su parte, Boeing lamentó la tragedia, declarando: “Extendemos nuestras más profundas condolencias a las familias que perdieron a sus seres queridos”.
Este accidente marca el primer siniestro mortal para Jeju Air, fundada en 2005. Hasta ahora, el sector aéreo surcoreano era reconocido por su historial de seguridad. Sin embargo, esta catástrofe es una de las más mortales en el país desde 1997, cuando un avión de Korean Air se estrelló en Guam, dejando 228 muertos.
El accidente ocurre en un momento de crisis política en Corea del Sur, tras la destitución del presidente Yoon Suk Yeol y la imposición de la ley marcial. El viceprimer ministro, Choi Sang-mok, asumió el liderazgo temporal y ordenó utilizar todos los recursos para el rescate.
El aeropuerto de Muan permanecerá cerrado hasta el 1 de enero mientras continúan las investigaciones sobre el accidente, incluyendo el análisis de las cajas negras recuperadas.
Con información de AP y AFP.







Comments