La presencia de “trapitos” en las calles de Salta volvió al centro del debate público. En diálogo con Interactiva Noticias, el presidente de la Comisión de Tránsito, Transporte y Seguridad Vial, concejal Gonzalo Nieva, se refirió al crecimiento de esta práctica irregular y al impacto que tiene en la seguridad ciudadana. Su propuesta: avanzar hacia un sistema de control más efectivo y sostenido, con un enfoque preventivo pero firme.
“Es preocupante lo que se está dando en este último tiempo respecto al cuidado no autorizado de vehículos. Está generando situaciones de inseguridad, hay percances con autos dañados y se incrementa la conflictividad social”, señaló el concejal Gonzalo Nieva.
Aunque reconoció que el ámbito municipal no tiene competencia directa en materia de seguridad, el concejal remarcó que sí existen herramientas desde el ordenamiento urbano para intervenir.
“Nosotros tenemos una ordenanza vigente, la 15.916, que en su momento creó el Cuerpo de Preventores Urbanos. Me parece que podemos retomarla y fortalecerla para mejorar los mecanismos de control en la vía pública”, propuso.
La medida busca no solo disuadir la presencia de trapitos, sino también evitar que estas prácticas continúen trasladándose de una cuadra a otra en función de los operativos.
“El problema no es aislado ni esporádico. Si no hay control continuo, los cuidacoches se trasladan una cuadra más allá y la situación persiste. Por eso hay que diseñar un mecanismo eficaz”, advirtió.
Nieva también mencionó que ya existe un convenio firmado entre el municipio y la Policía de la Provincia para reforzar este tipo de intervenciones. Sin embargo, cuestionó su efectividad en la práctica:
“Si los controles son esporádicos, no sirven. Esto es una situación de todos los días y se necesita personal específico para abordarla con continuidad”.
Tomar experiencias de otras ciudades
El edil salteño destacó como ejemplo positivo el trabajo realizado en Mar del Plata, donde un cuerpo de guardias urbanos logró ordenar el espacio público con resultados concretos.
“Me llamó mucho la atención la operatividad que está teniendo la Guardia Urbana de Mar del Plata. Han logrado efectividad en el despeje del espacio público y la erradicación de esta práctica en muchas zonas”.
Nieva subrayó la necesidad de actuar con equilibrio y evitar estigmatizar a personas en situación de vulnerabilidad.
“No se puede demonizar a quienes están en situación social crítica. Pero tampoco se puede ignorar que muchas veces esta práctica implica intimidación, coacción e incluso extorsión. Hoy por hoy ya no se trata de una colaboración voluntaria, hay quienes exigen tarifas fijas que superan incluso al estacionamiento medido”.
Además, recordó que hay casos donde la identificación de cuidacoches ilegales permitió detectar delitos. “En muchos casos, al detener a personas por esta práctica ilegal, se descubrieron antecedentes penales o incluso delitos en curso”, indicó.
Proyecto en camino
Nieva confirmó que está trabajando en conjunto con otros concejales en una propuesta que consolide herramientas ya existentes y articule nuevas formas de control. Mencionó, en particular, un proyecto presentado por el concejal Farquharson para la creación de una Comisión de Seguridad.
“Podemos unificar estas propuestas y sacar una acción concreta para reducir el impacto nocivo de esta práctica. Hay que formar agentes capacitados para intervenir con criterio y dentro de la legalidad”.
El debate está abierto, pero el mensaje del concejal es claro: regular y controlar no es criminalizar, sino garantizar seguridad y orden en el espacio público.







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