La investigación por el doble homicidio de las ciudadanas francesas Cassandre Bouvier y Houria Moumni volvió a quedar envuelta en un fuerte episodio de tensión judicial y mediática. El Ministerio Público Fiscal informó que denunciará a quienes participaron de la interrupción de una diligencia clave ordenada por la Justicia: la extracción compulsiva de una muestra genética a Beatriz Elizabeth Yapura.
Según el comunicado oficial difundido por la Unidad Fiscal, el procedimiento debía realizarse el pasado 15 de mayo en el Servicio de Biología Molecular Forense del CIF, tras una autorización emitida por el juez de Garantías Ignacio Colombo. La medida contemplaba incluso el uso de la fuerza pública, debido a que Yapura no se había presentado a citaciones previas.
Sin embargo, la diligencia terminó frustrada en medio de escenas de resistencia y forcejeos. Desde la Fiscalía sostuvieron que la mujer se negó a colaborar, se arrojó al piso e incluso intentó morder al personal encargado del procedimiento, lo que derivó en la suspensión de la extracción por riesgos para la integridad física de los trabajadores.
Pero el episodio dejó además otro dato que generó sorpresa dentro de la investigación: Yapura llevaba oculto entre sus prendas un micrófono inalámbrico, que fue secuestrado por los investigadores. También se informó que durante el operativo había abogados filmando con celulares y presencia de periodistas locales y corresponsales franceses registrando imágenes dentro y fuera del edificio.
En ese contexto, el Ministerio Público anticipó que remitirá copias de las actuaciones para que se investigue a “todos los autores y partícipes” que habrían impedido el cumplimiento de la orden judicial.
El ADN femenino que mantiene abierta la causa
Detrás de la polémica aparece uno de los aspectos menos visibles pero más sensibles del expediente: los nuevos estudios genéticos impulsados tras pericias realizadas en Francia.
La Fiscalía busca determinar a quién pertenece un perfil genético femenino detectado en el cuerpo de Cassandre Bouvier. Por ese motivo fueron convocadas distintas mujeres vinculadas directa o indirectamente con la causa, entre ellas parejas de sospechosos, peritos y personal que intervino en autopsias y análisis genéticos durante la investigación original.
El objetivo, explicaron, es descartar si se trata de una contaminación, transferencia biológica o un elemento con relevancia criminal.
La Unidad Fiscal aclaró además que una eventual coincidencia genética no implica automáticamente participación en el crimen, ni puede ser utilizada como prueba contra Santos Clemente Vera, cuya situación judicial quedó cerrada tras la anulación de su condena por parte de la Corte Suprema.
Una causa atravesada por dudas y presión internacional
A casi quince años del asesinato de las turistas francesas en la Quebrada de San Lorenzo, el expediente continúa generando controversias, revisiones periciales y presión internacional.
La nueva línea investigativa surgió luego del pedido realizado por Jean Michel Bouvier, quien solicitó que se profundicen los estudios científicos desarrollados en Francia.
Mientras tanto, la próxima semana personal del Ministerio Público viajará a ese país, en coordinación con Cancillería y la Embajada francesa, para tomar nuevas declaraciones y acceder a información adicional sobre las pericias realizadas allí.
El caso, lejos de cerrarse, volvió a quedar atravesado por un clima de sospechas, tensiones y una pregunta que sigue sin respuesta definitiva: qué ocurrió realmente con Cassandre y Houria en uno de los crímenes más impactantes de la historia reciente de Salta.







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