Desde San Juan, el gobernador salteño pidió infraestructura, reciprocidad institucional y un modelo productivo real para que las provincias del norte dejen de ser proveedoras invisibles. “La lealtad no puede ser unilateral”, lanzó.
En el marco de la Conferencia Internacional Argentina Cobre 2025, que reúne en San Juan a los máximos referentes del sector minero nacional e internacional, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, dejó un mensaje tan claro como crítico: “Argentina debe dejar de ser un país con minerales para convertirse en un país minero”.
La frase, convertida en titular del encuentro, no fue solo un llamado al desarrollo productivo, sino también una advertencia al Gobierno nacional: sin obras, sin conectividad y sin cooperación institucional, las provincias no pueden atraer inversiones ni retener valor agregado.
Federalismo productivo o extractivismo centralista
Durante su intervención en el panel institucional “El momento de la minería”, Sáenz remarcó que el norte argentino representa una “ventana de oportunidades” para el país, pero advirtió que históricamente ha sido relegado: “Requerimos que nos den todo lo que la patria nos negó durante tantos años: rutas, acueductos, gasoductos, conectividad. Sin eso es imposible pensar en un país que crece”, dijo.
Acompañado por el ministro de Producción y Desarrollo Sustentable, Martín de los Ríos, el gobernador destacó que el verdadero federalismo no se declama, se ejerce: “Hay una Argentina que duele y que reclama lo que le corresponde. En la Capital no producen ni un metro de soja, ni una tonelada de cobre, ni una hectárea de maíz. Tienen que devolverle al país lo que el país les ha dado”, disparó.
Lealtad con reciprocidad
El mandatario salteño también cuestionó la falta de respuesta del Ejecutivo nacional frente al apoyo brindado por los gobernadores: “Muchos hemos acompañado al Presidente desde el primer momento. Pero de nada sirve si después sentimos que no hay reciprocidad. La lealtad es una avenida de ida y vuelta”, sostuvo.
En esa línea, pidió que se garantice seguridad jurídica, equilibrio fiscal y gobernanza compartida para que las inversiones lleguen: “Los inversores no solo necesitan equilibrio fiscal; necesitan ver un país con gobernadores y un presidente trabajando juntos”.
Minería con licencia social y desarrollo local
Sáenz elogió los avances alcanzados por las mesas del Litio y del Cobre, impulsadas por las provincias productoras, que lograron acordar políticas comunes sin importar el color político de cada gestión. Según explicó, esas instancias permitieron “garantizar la licencia social, promover empleo genuino y asegurar estándares de sostenibilidad ambiental”.
Además, advirtió contra el modelo extractivo que deja territorios empobrecidos: “No queremos que se lleven los minerales y dejen pueblos fantasmas. Necesitamos que el desarrollo minero beneficie a nuestras comunidades”.
Un foro de peso para el futuro minero argentino
La participación de Sáenz se dio durante la apertura oficial del evento, que también contó con la presencia de los gobernadores Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy) y Alfredo Cornejo (Mendoza), además del secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, el vicejefe de Gabinete, José Rolandi, y el embajador de la Unión Europea, Amador Sánchez Rico.
El panel institucional debatió, entre otros temas, la aplicación del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) en el sector minero, así como las necesidades estructurales para que Argentina se posicione como un jugador competitivo a nivel global en la producción de cobre y litio.
En el tramo final de su intervención, Sáenz dejó una advertencia política tan directa como simbólica: “Tenemos que dejar de lado las miradas centralistas que solo miran hacia su ombligo. Argentina no empieza y termina en la General Paz”. El mensaje no fue solo para los inversores, sino también —y sobre todo— para la dirigencia nacional.








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