Agosto arrancó con mucho peligro: aunque la intensidad del viento bajó, el peligro de incendios persiste en gran parte de la provincia. La advertencia se mantendrá al menos dos días más.
Por Marcela Pérez
La calma volvió al cielo, pero no al suelo. Tras la jornada de intensos vientos que azotó a varios municipios salteños el viernes pasado, la Municipalidad de Salta advirtió que el riesgo de incendios forestales sigue siendo “muy alto”, aunque ya no se encuentra en nivel “extremo”, como ocurrió en las horas críticas.
La Secretaría de Espacios Públicos y Protección Ciudadana confirmó que la alerta continuará al menos durante los próximos tres días y solicitó extremar los cuidados para evitar cualquier conducta que pueda desencadenar nuevos focos ígneos.
La advertencia no es menor: el viento no solo causó voladuras de techos, sino que también estuvo detrás de varios incendios que dejaron más de 37 familias asistidas por el Ministerio de Desarrollo Social y diferentes municipios.
Reglas básicas para prevenir incendios
Las autoridades reiteran que está absolutamente prohibido:
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Quemar basura, pastizales o restos de poda.
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Encender fuego fuera de los espacios habilitados.
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Arrojar colillas, fósforos o residuos inflamables como latas y vidrios.
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Hacer fuego, incluso en zonas permitidas, durante jornadas ventosas.
Un incendio que dejó huellas y preguntas
El caso más alarmante ocurrió en el barrio Ampliación 20 de Junio, donde más de una docena de casas fueron destruidas por un incendio de gran magnitud. Allí, se sospecha que basura acumulada cerca del río Arenales, arrojada por empresas, habría favorecido la propagación del fuego. Las autoridades ya investigan el hecho.
Diecinueve familias fueron asistidas en este barrio; muchas pasaron la noche en el CIC de Constitución, tras perder gran parte de sus pertenencias.
El trabajo conjunto entre municipios y el Ministerio de Desarrollo Social continúa, con un relevamiento casa por casa y evaluación de posibles reubicaciones para las familias que sufrieron mayores pérdidas.
El mensaje es claro: el fuego no siempre empieza con llamas, sino con un descuido. Y prevenir hoy puede evitar una tragedia mañana.







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