En un contexto económico desafiante, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) ha reportado un ligero repunte en el consumo local durante octubre de 2024, con un aumento del 2,9% en las ventas minoristas en comparación con el mismo mes del año anterior.
Esta noticia fue bien recibida por el presidente Javier Milei, quien hizo eco de la información a través de una publicación del diputado Martín Menem, que afirmaba: “Se acabó la recesión”. Este optimismo, sin embargo, se ve matizado por la realidad que aún enfrentan muchas pequeñas y medianas empresas (pymes).
A pesar de este crecimiento interanual, la CAME advirtió que más de la mitad de los empresarios encuestados sigue experimentando dificultades significativas en sus ventas. En su informe, destacaron que el consumo ha acumulado una caída del 13,2% en los primeros diez meses de 2024. Un alarmante 51% de los empresarios encuestados señaló que la falta de ventas es el principal obstáculo que enfrentan, lo que pone en evidencia la fragilidad de la recuperación del consumo.
Los analistas de la CAME explicaron que factores como el Día de la Madre, la estabilidad en los precios, y las promociones atractivas en el mercado contribuyeron a dar un impulso al consumo, que venía mostrando una tendencia a la baja. Sin embargo, la proyección hacia el final del año es incierta. Si bien algunos comerciantes albergan esperanzas por el aumento en la demanda, otros se muestran pesimistas sobre su capacidad para cerrar el año con resultados positivos.
El relevamiento al que se refiere el presidente Milei abarcó más de 1300 comercios minoristas entre el 1 y el 2 de noviembre, y reveló que cuatro de los siete sectores analizados experimentaron incrementos interanuales en sus ventas. Destacan las mejoras en las ventas de calzado y marroquinería, que aumentaron un 10,3%, así como el sector de alimentos y bebidas, que registró un incremento del 5,8%. No obstante, otros sectores como perfumerías y bazares enfrentaron caídas del 15% y 7,4%, respectivamente, lo que pone de relieve la disparidad en el desempeño de los distintos rubros.
Particularmente preocupante es el área de alimentos y bebidas, que ha visto un aumento del 5,8% en octubre, pero que en el acumulado del año enfrenta un descenso del 16,3% en comparación con el mismo periodo de 2023. A pesar de esta leve mejora, los comerciantes han señalado que han tenido que lidiar con una intensa competencia de precios, lo que ha llevado a muchos de ellos a reducir sus márgenes de ganancia.
En este contexto, la carga impositiva ha sido identificada como “el problema de más peso” para el comercio. Según el informe, un 53,5% de los comerciantes encuestados solicitó una reducción de impuestos como medida prioritaria, mientras que un 15,1% se enfocó en la necesidad de disminuir las tasas municipales. Esta situación refleja la presión constante que sienten las pymes ante un entorno de altos costos de producción y logística, así como la dificultad para acceder a financiamiento.
La Cámara de Empresarios destacó que la escasez de ventas sigue siendo uno de los principales problemas a los que se enfrentan, seguido de cerca por los elevados costos operativos. Un 8,6% de los empresarios mencionó también las dificultades para acceder al crédito como una barrera significativa para su desarrollo.
La situación actual pone de manifiesto la necesidad de una respuesta coordinada y efectiva por parte del gobierno y los sectores involucrados para abordar los desafíos persistentes que enfrentan las pymes en Argentina. A medida que se avanza hacia finales de año, la comunidad empresarial espera que las políticas públicas no solo fomenten un ambiente de consumo más favorable, sino que también alivien las cargas impositivas y mejoren el acceso al financiamiento, lo que podría ser clave para asegurar una recuperación sostenible y duradera en el sector.







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