En SaltaTENDENCIA

Iruya busca a Fernando: Más de un mes de incertidumbre en los cerros del norte salteño

0

La comunidad de Iruya transita días de inquietud y preocupación. A más de 40 días de la desaparición de Fernando José Rodríguez, un joven de 29 años del paraje Río Grande, las tareas de búsqueda continúan sin descanso en una de las zonas más escarpadas y complejas de la geografía salteña.

Fernando fue visto por última vez el 9 de mayo en Chiyayoc, otro pequeño paraje enclavado en los cerros, a varias horas de caminata de la cabecera municipal. La denuncia por su desaparición fue radicada dos días después, el 11 de mayo, activando un despliegue coordinado entre fuerzas de seguridad, fiscales y vecinos.

Una geografía que complica y retrasa

El operativo es encabezado por el fiscal penal de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas (UGAP) N°2, Gabriel González, quien esta semana volvió a trasladarse a la zona para realizar inspecciones in situ, tomar declaraciones a testigos y ajustar líneas de investigación.

“Estamos en terreno con personal especializado, siguiendo distintas hipótesis. La topografía representa un desafío constante, pero seguimos avanzando”, señaló una fuente del Ministerio Público Fiscal.

El terreno agreste, los caminos de cornisa, la escasa señal de comunicación y la fragmentación de los parajes rurales imponen limitaciones logísticas, pero no detuvieron los esfuerzos. Desde los primeros días, la búsqueda incluyó la participación de Infantería, GORA, División Canes, Bomberos, GOPAR, y personal del Departamento de Planificación y Coordinación Operativa, con apoyo de drones y canes especializados en rastreo de personas y búsqueda de restos humanos.

¿Quién es Fernando José Rodríguez?

Fernando tiene complexión media, tez morena oscura, mide aproximadamente 1.70 metros, cabello corto negro. Vestía un pantalón deportivo negro y un buzo canguro lila al momento de su desaparición. Su ausencia resuena con fuerza en Río Grande y comunidades vecinas, donde la vida cotidiana se entrelaza con el monte, las cuestas y los caminos ancestrales, donde la distancia no se mide en kilómetros, sino en horas de caminata.

Una comunidad atenta y un llamado a colaborar

En contextos rurales como Iruya, la desaparición de una persona no pasa inadvertida. La comunidad acompaña, pregunta y recorre. Pero también necesita respuestas. A medida que pasan los días, crece la necesidad de nuevas pistas o testimonios que puedan aportar claridad al caso.

El Ministerio Público recuerda que ante cualquier información útil que pueda contribuir con la búsqueda, es clave comunicarse al 911, dirigirse a la comisaría más cercana o a la patrulla local.

El peso de la cocaína y el rostro de la vulnerabilidad: Diez mujeres atrapadas en una red narco en Orán

Previous article

Tartagal: Megaoperativo contra ciberdelitos sexuales en la infancia

Next article

You may also like

Comments

Comments are closed.

More in En Salta