Este miércoles marcará un punto decisivo en el primer juicio por jurado de la historia de Salta. Tras dos jornadas intensas de producción de prueba, la fiscalía y la defensa expondrán sus alegatos de clausura ante los doce jurados titulares y los cuatro suplentes que deberán definir la responsabilidad penal del imputado.
El debate se desarrolla bajo las reglas establecidas por la Ley 8478. En ese marco, el artículo 68 fija con precisión los límites de esta etapa: las partes podrán argumentar sobre la prueba producida, pero no opinar sobre la credibilidad de los testigos, ni introducir elementos excluidos, ni apartarse de la ley que el juez explicará en las instrucciones finales al jurado. El orden será el habitual: primero el Ministerio Público Fiscal, luego la defensa, con posibilidad de réplica únicamente para refutar argumentos nuevos.
Una vez finalizados los alegatos, el juez consultará al imputado si desea realizar una manifestación final y dará por cerrado el debate, antes de que el jurado pase a deliberar.
Una segunda jornada cargada de prueba técnica
Durante el turno vespertino de la segunda jornada, el jurado escuchó a cuatro testigos clave, todos con fuerte peso técnico y científico. Cada una de las declaraciones estuvo orientada a reforzar o controvertir los ejes centrales del caso, en una dinámica que exigió máxima atención por parte de los ciudadanos que integran el jurado.
El primero en declarar fue un bioquímico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), quien intervino en el análisis de muestras de sangre y orina tanto de la víctima como del acusado. Su exposición se centró en los procedimientos realizados y los resultados obtenidos, aportando un marco científico a los momentos previos y posteriores al hecho investigado.
Tras esa testimonial, la fiscalía realizó un planteo técnico que motivó el retiro del jurado de la sala. El planteo fue rechazado luego de un cuarto intermedio, tras la oposición de la defensa y la resolución del juez técnico, Guillermo Pereyra, quien dispuso la continuidad del debate sin modificaciones.
Evidencia material y causa de muerte
La segunda testigo de la tarde, integrante del Departamento de Criminalística del CIF, centró su declaración en dos elementos que la investigación considera relevantes: un bloque de cemento manchado con sangre y un cordón. Ante el jurado, exhibió fotografías y explicó las características de las manchas halladas, describiendo su posible vinculación con el hecho investigado.
Uno de los momentos más sensibles de la jornada llegó con la declaración del médico que intervino en la autopsia de Dalma, la joven víctima. El profesional explicó que también estuvo presente en el lugar del hallazgo, bajo el puente viejo del barrio Santa Lucía, donde realizó un examen cadavérico inicial para preservar el cuerpo, que se encontraba cerca de una columna, con un bloque de cemento a la altura de la cabeza.
Según detalló, la autopsia determinó que la causa de muerte fue politraumatismo grave con asfixia mecánica, seguido de un traumatismo encéfalo-craneano grave. En relación al bloque de cemento, afirmó que es compatible con las lesiones observadas. Además, sostuvo que no detectó lesiones defensivas y que algunas excoriaciones podrían explicarse por el contacto del cuerpo con superficies rugosas del lugar.
La última testigo fue una médica patóloga del CIF, quien analizó muestras de órganos de la víctima para determinar la causa de muerte y la vitalidad de las lesiones. Su conclusión fue categórica: las lesiones se produjeron cuando la víctima aún estaba con vida.
El tramo final del proceso
Finalizada la ronda de testimoniales de la tarde, el tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta este miércoles a las 9, cuando se escuchará la última declaración y, posteriormente, los alegatos de clausura.
El juicio es presidido por el juez técnico Guillermo Pereyra junto a los ciudadanos que integran el jurado popular. Por el Ministerio Público Fiscal intervienen María Luján Sodero Calvet y Daniel Espilocín. La defensa oficial está a cargo de Nicolás Anuch y Karina Peralta.
El imputado, Víctor Manuel Márquez, de 21 años, está acusado como presunto autor del delito de homicidio calificado por mediar violencia de género (femicidio), agravado por ensañamiento y alevosía. El hecho ocurrió la noche del 17 de septiembre de 2024, bajo el puente viejo del barrio Santa Lucía, donde fue hallado el cuerpo sin vida de Dalma.
Mañana, con los alegatos finales, el proceso ingresará en su fase más trascendental: la que pondrá en manos del jurado la responsabilidad de decidir el veredicto en un juicio que ya quedó marcado como un hito institucional en la Justicia salteña.







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