La escena se repite y duele. En menos de tres semanas, el sur provincial volvió a quedar bajo el agua. Las lluvias intensas del fin de semana expusieron, otra vez, la fragilidad de localidades que conviven con temporales cada vez más frecuentes y con respuestas que no alcanzan.
En El Galpón, la inundación llegó apenas 16 días después del último episodio grave; en Morillo, más de 50 familias revivieron un problema crónico que arrastran desde hace más de una década. En San José de Metán, la lluvia también dejó daños, aunque sin evacuados. El dato distintivo que volvió noticiable este nuevo temporal no fue solo el volumen de agua, sino la reiteración: la emergencia se superpone con antecedentes inmediatos y promesas pendientes.
El Galpón: 130 milímetros en horas y un déjà vu inquietante
En pocas horas cayeron alrededor de 130 milímetros, suficientes para anegar calles y viviendas. El agua ingresó con fuerza en un asentamiento lindero al cementerio, la zona más castigada. En el pico de la emergencia, 10 familias —unas 30 personas— debieron ser evacuadas; al cierre de esta nota, 12 vecinos permanecían alojados en el complejo municipal, donde recibieron asistencia básica.
La respuesta local incluyó trabajos de emergencia: el intendente Federico Sacca coordinó la apertura de canales, tareas en banquinas y el cierre de alcantarillas para mejorar el escurrimiento. Aun así, las imágenes de vecinos levantando muebles, protegiendo colchones y rescatando pertenencias volvieron a circular con fuerza en redes sociales, reflejando una angustia que ya no sorprende, pero sí indigna.
Hubo, además, una postal que condensó el clima social: vecinos sacaron la imagen de San Francisco Solano, patrono del pueblo. La escena se viralizó y habló, sin discursos, de la mezcla de fe, cansancio y pedido de auxilio. El antecedente inmediato pesa: el 6 de febrero, El Galpón había sufrido una inundación severa con más de 200 evacuados por el desborde del río Juramento y el arroyo Las Tipas. Esta vez, los barrios Congreso y Villa María también volvieron a padecer las lluvias.
Metán: 103 milímetros, destrozos y calles cortadas
En San José de Metán se registraron unos 103 milímetros. Hubo anegamientos y daños, especialmente en barrio Jardín, donde se cortó la calle Santa Rosa. No se reportaron evacuados, pero la lluvia dejó huella y obligó a intervenciones preventivas. La diferencia con El Galpón fue el desenlace; la similitud, el patrón de eventos cada vez más intensos en lapsos breves.
Respuesta provincial: asistencia, pero sin fondo estructural
Desde la Provincia, el Ministerio de Desarrollo Social de Salta coordinó asistencia con los municipios y envió agua envasada, módulos alimentarios y colchones. La ayuda fue inmediata y necesaria, aunque los vecinos remarcan que el problema excede la coyuntura: sin obras de fondo, cada lluvia fuerte reabre la herida.







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