En un paso clave para garantizar mayor transparencia y seguridad en la lucha contra el narcotráfico, el Ministro de Seguridad y Justicia de Salta Gaspar Solá, junto con la Intendencia de Orán, pondrán en marcha la construcción de un depósito especialmente diseñado para resguardar la droga secuestrada en causas federales. Esta iniciativa, que se enmarca en el “Programa drogas, NO – operativo zenta”, busca cerrar una brecha preocupante en el sistema de custodia actual, y llega en un momento donde la necesidad de mayor control se volvió imperiosa tras un escándalo que involucró a efectivos de la policía provincial.
La obra se instalará en la base del Distrito de Prevención 2, contará con cámaras de seguridad y custodia especializada capacitada, y tendrá como objetivo principal asegurar la integridad del material incautado hasta su traslado para incineración. Esta infraestructura responde a una falencia histórica: mientras que la Justicia Provincial dispone de depósitos judiciales para este fin, la Justicia Federal debía confiar la custodia a dependencias policiales o espacios no específicamente acondicionados, exponiendo la droga a riesgos de manipulación o desvíos.
Este anuncio cobra aún más relevancia a la luz de la reciente investigación judicial que destapó un operativo de engaño dentro de la Dirección de Drogas Complejas (DICOM) de Orán. En junio pasado, se detectó que ladrillos de cocaína secuestrada fueron sustituidos por piezas de plastilina justo antes de ser incinerados, poniendo bajo sospecha a 11 policías provinciales. Este episodio revela no solo una vulnerabilidad grave en los controles, sino también la existencia de redes internas que buscan favorecer el narcotráfico mediante maniobras sofisticadas.
El valor de la droga desviada, aunque no exorbitante, ilustra el alcance de la maniobra: en la zona, cada kilo de cocaína se cotiza en 2000 dólares, y su desvío sistemático podría afectar significativamente la lucha contra las organizaciones criminales.
Frente a este contexto, la construcción del depósito con estrictas medidas de seguridad no es un simple avance logístico sino un gesto contundente para recuperar la confianza institucional y garantizar que la incautación de drogas represente un verdadero golpe a las mafias, y no una oportunidad para su circulación clandestina.
La coordinación entre el Ministerio, la policía local y la intendencia de Orán muestra un compromiso regional para enfrentar el narcotráfico con más herramientas y transparencia. Pero este paso debe ir acompañado de una política sostenida de control interno, investigaciones rigurosas y sanciones ejemplares para los responsables.
La lucha contra el narcotráfico es una batalla compleja que requiere más que operativos: demanda un sistema integral que asegure la cadena de custodia, el control de quienes tienen acceso a las pruebas y un manejo profesionalizado de los recursos. Solo así se podrá avanzar en una Argentina donde el narcotráfico no encuentre grietas para infiltrarse.







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