En un clima marcado por acusaciones cruzadas y sin elecciones internas, el Partido Renovador de Salta (PRS) oficializó el nombre de su nuevo presidente: Carlos Folloni, exintendente de Campo Quijano e hijo del reconocido dirigente Jorge Folloni, tomará las riendas de una fuerza que busca reinventarse, pero arrastra tensiones internas no resueltas.
La proclamación se concretó tras la decisión de la junta electoral partidaria, que validó únicamente la lista del oficialismo, denominada “Movimiento de Identidad Renovadora”, al considerar que cumplió con todos los requisitos formales. Esto dejó fuera de carrera al sector opositor liderado por el intendente de Orán, Baltasar Lara Gros, bajo la lista “Renovadores Unidos”, que fue desestimada por presuntas irregularidades en su presentación.
Con esta resolución, el PRS evitó las elecciones internas previstas para el sábado 26, pero a costa de abrir un nuevo frente de conflicto: la oposición denunció “maniobras” para impedir la competencia y presentó un recurso en el que califica a la junta electoral como “parcial y sin experiencia”.
“Esto fue una jugada para evitar que los afiliados voten. No se respetaron los plazos ni se permitió subsanar errores formales”, acusaron desde el espacio disidente, que ahora evalúa acudir a la justicia electoral provincial.
Una conducción con sello familiar
Con la llegada de Carlos Folloni, el partido consolida una línea de continuidad con su pasado histórico. Su padre, Jorge Folloni, es una figura emblemática del renovadorismo salteño, y ahora será su hijo quien intente liderar la reconfiguración del espacio en un escenario político provincial cada vez más fragmentado.
Folloni estará secundado por Belén Bordón en la vicepresidencia del Comité Central, mientras que el Comité Capital será presidido por Adrián Albornoz, con Elva Magno como vicepresidenta.
Desde el flamante oficialismo aseguraron que se trata de una oportunidad para “modernizar el partido sin perder su esencia”, y descartaron cualquier irregularidad en el proceso de selección de autoridades. “Se respetaron los tiempos y las normas. No hubo impugnaciones válidas”, señalaron voceros del espacio ganador.
Un partido entre la renovación y la disputa
El PRS atraviesa un momento crucial. Con presencia territorial pero sin protagonismo fuerte en la Legislatura, busca redefinir su rol en la política salteña y ampliar su base de apoyo. Sin embargo, la falta de consenso interno y la denuncia de exclusión del sector opositor siembran dudas sobre la legitimidad del nuevo liderazgo.
Mientras tanto, Carlos Folloni asume el desafío de consolidar su conducción y pacificar un partido que, aunque renovador de nombre, aún tiene cuentas pendientes con la transparencia y la participación interna.







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