El Gobierno nacional habilitó una nueva modalidad para que los argentinos que viajen al exterior puedan ingresar al país ciertos electrodomésticos de gran tamaño —como heladeras, lavarropas y aires acondicionados— destinados al uso personal. La medida, que ya se encuentra en vigencia, establece un límite de un artículo por persona por año y contempla el pago de impuestos que pueden alcanzar hasta el 65% del valor declarado.
Se trata de una resolución conjunta del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado y la Dirección General de Aduanas (DGA), que crea un canal formal para importar productos de línea blanca por vía terrestre o aérea, excluyendo la modalidad puerta a puerta.
¿Qué productos se pueden traer?
El listado habilitado incluye:
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Heladeras
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Lavarropas
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Lavavajillas
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Hornos eléctricos
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Termotanques
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Aires acondicionados
Todos los artículos deben ser nuevos y no pueden tener fines comerciales. Solo podrán traerlos personas mayores de 16 años, una vez por año calendario.
Cómo es el trámite paso a paso
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Declaración previa: se debe completar un formulario digital (OM2153-A) a través del micrositio “Viajeros” del sitio web de ARCA.
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Liquidación impositiva: el sistema calcula los tributos correspondientes y emite una boleta de pago.
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Autorización: una vez abonados los impuestos, se habilita el ingreso del producto.
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Ingreso: el electrodoméstico debe ser traído personalmente, por avión o por auto (no aplica courier ni envío internacional).
¿Cuánto hay que pagar?
El régimen no contempla franquicia, por lo tanto se tributa según el esquema general de importación:
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Heladeras, lavarropas, lavavajillas, hornos eléctricos y termotanques: pagan una carga total del 55%.
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Aires acondicionados: tributan un total del 64,5%, al sumarse un impuesto interno adicional del 9,5%.
Los impuestos se componen de:
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Derecho de importación: 20%
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Tasa estadística: 3%
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IVA: 21%
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Anticipo de Ganancias: 11%
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(Solo en aires acondicionados) Impuesto interno: 9,5%
Una medida con impacto político y económico
El Gobierno presentó la medida como parte de un proceso de “desburocratización” del comercio individual. “Se busca dar claridad normativa y trazabilidad a artículos que hasta ahora quedaban en una zona gris”, explicaron desde el Ministerio que conduce Federico Sturzenegger. En ese sentido, también criticaron regulaciones anteriores como “proteccionismo disfrazado de regulación”.
Pero no todos celebran la flexibilización. Desde sectores industriales alertan por el posible impacto negativo en el empleo y la producción nacional. Un informe reciente del centro Fundar estimó que más de 430.000 puestos de trabajo podrían verse amenazados en un escenario de apertura comercial amplia.
El debate también se trasladó a las redes sociales, donde funcionarios del Ministerio de Economía salieron al cruce de las críticas. El secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne, sostuvo que “el momento ideal para desregular es cuando se puede”, y cuestionó los mecanismos de protección local como una traba al desarrollo.
¿Qué cambia?
Con esta resolución, muchos viajeros podrán aprovechar viajes al exterior para adquirir electrodomésticos a menor precio —aunque los impuestos los encarecen— y aún así, en algunos casos, pueden resultar más baratos que en el mercado local. La clave estará en cumplir todos los pasos legales para evitar multas o decomisos.
El escenario que se abre combina mayor libertad individual con tensión en el tejido industrial local, donde las pymes ya sienten el impacto de la caída del consumo y una creciente competencia externa.







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