El expresidente brasileño Jair Bolsonaro negó haber intentado escapar y aseguró que la manipulación de su tobillera electrónica, que derivó en su arresto preventivo, se debió a una “paranoia” y “alucinaciones” provocadas por una combinación de medicamentos. El incidente ocurrió durante su arresto domiciliario en Brasilia, tras ser condenado en septiembre a 27 años y tres meses de prisión por su intento fallido de golpe de Estado en 2022.
Según su declaración ante la Justicia, Bolsonaro creyó que el dispositivo de monitoreo contenía un “dispositivo de escucha” y trató de abrirlo con un soldador. Minutos después, afirmó haber recapacitado y notificó a los agentes de la Policía Federal. El exmandatario sostiene que actuó bajo un colapso nervioso y negó cualquier intención de aprovechar la vigilia de sus seguidores para fugarse.
El juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, ordenó su detención preventiva ante el riesgo de que la manipulación de la tobillera obstaculizara la supervisión policial. Bolsonaro permanece ahora en una celda de la Policía Federal equipada con comodidades básicas y recibe atención médica y legal.
El encarcelamiento generó un nuevo choque político: mientras seguidores del expresidente protestaban frente a la sede policial, grupos contrarios celebraban la medida. Desde Sudáfrica, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva subrayó que “la justicia decidió y está resuelto”. Un panel del STF evaluará este lunes si mantiene la orden de prisión preventiva.
Bolsonaro enfrenta múltiples causas por intento de golpe, obstrucción judicial y violación de medidas cautelares, con sentencia que incluye inhabilitación política hasta ocho años tras cumplir la pena, potencialmente extendiendo su marginación electoral hasta 2060.







Comments