En SaltaTENDENCIA

Cuando el fuego arrasó, Salta respondió unida: Más de 40 focos controlados y un despliegue histórico de provincia y municipio

0

En una de las jornadas más duras que vivió la capital salteña en lo que va del año, el viento Zonda desató una emergencia sin precedentes. Los incendios provocados por ráfagas intensas arrasaron viviendas, pusieron en riesgo vidas y exigieron una respuesta urgente y contundente. La reacción no se hizo esperar: todos los niveles del Estado, desde el Gobierno provincial hasta las áreas municipales, se desplegaron con rapidez, coordinación y compromiso. Fue un verdadero operativo de Estado presente.

El epicentro de la catástrofe fue el barrio Ampliación 20 de Junio, al sureste de la ciudad, donde las llamas consumieron al menos diez viviendas y afectaron a decenas de familias. Allí, el gobernador Gustavo Sáenz y el intendente Emiliano Durand encabezaron personalmente los operativos de asistencia. No se trató de una presencia protocolar: ambos recorrieron el barrio, dialogaron con vecinos, y pusieron en marcha la maquinaria estatal que rápidamente llegó con ayuda, contención y relevamientos.

Acompañaron en el terreno el ministro de Seguridad y Justicia, Gaspar Solá Figueroa, quien coordinó el amplio despliegue junto al secretario de Seguridad y el jefe de Policía. Junto a ellos, el ministro de Salud Pública, Federico Mangione, articuló un operativo sanitario que desplegó ambulancias de alta complejidad, equipos médicos y un punto de atención fija, con el SAMEC asistiendo a más de 50 personas, principalmente por inhalación de humo.

El trabajo en el lugar fue inmenso. Más de 200 personas entre brigadistas forestales, bomberos voluntarios, policías, personal de Defensa Civil, SAMEC, Ejército Argentino, Aguas del Norte y agentes municipales combatieron el fuego y asistieron a los damnificados. Las escenas más conmovedoras no llegaron solo desde las instituciones: los propios vecinos formaron cadenas humanas para trasladar baldes de agua y evitar que las llamas sigan propagándose. Esa solidaridad espontánea, reconocida por Sáenz y Durand, fue también parte esencial del operativo.

Las condiciones climáticas no daban tregua. Las ráfagas del Zonda, que soplaron con fuerza desde la Quebrada del Toro, provocaron más de 40 focos ígneos en Capital y el Valle de Lerma. En barrios como Grand Bourg, Progreso, San Martín, La Jorgelina y El Tribuno, el fuego devoró pastizales y puso en riesgo estructuras. En paralelo, hubo voladuras de techos, caídas de árboles y postes, y más de 160 intervenciones de la Policía solo en 24 horas.

Pese a lo crítico del escenario, todos los incendios se encuentran hoy contenidos. Las autoridades desplegaron una guardia de cenizas y maquinaria pesada para continuar con las tareas de enfriamiento y evitar rebrotes. Los relevamientos continúan, con foco en la asistencia directa a quienes perdieron todo.

La jornada del 1 de agosto fue una prueba para la gestión pública y la comunidad salteña. Y la respuesta estuvo a la altura. Desde la presencia directa del gobernador Sáenz, el intendente Durand, y ministros clave como Solá Figueroa y Mangione, hasta el despliegue integral de recursos humanos y materiales, quedó demostrado que cuando el desastre golpea, la articulación entre Provincia y Municipio puede marcar la diferencia.

Salta mostró que frente al fuego, se lucha con decisión, pero también con humanidad.

Milei aprueba el examen del FMI, pero la falta de reservas lo deja en la cuerda floja

Previous article

Salta brilló en un invierno austero: 250.000 turistas y una agenda cultural sin pausa

Next article

You may also like

Comments

Comments are closed.

More in En Salta