El presidente del Comité para la Prevención de la Tortura en Salta, Rodrigo Solá, reveló una alarmante realidad sobre los jóvenes internados en dispositivos juveniles de la provincia: “El 90, 95 por ciento de los chicos que están internados o alojados de manera permanente son chicos que tienen situaciones de consumo problemático”.
Rodrigo Solá destacó que, aunque en estos centros no se consume mientras los jóvenes están allí, no existe un abordaje integral para tratar sus adicciones: “Son chicos que atraviesan toda una situación con procesos penales. Las propias madres nos dicen: ‘Yo le hice la denuncia porque ya no sé cómo manejar esta situación'”.
El funcionario también señaló que el sistema penal juvenil en Salta depende del Servicio Penitenciario y del Ministerio de Seguridad, cuando en realidad debería estar bajo la órbita de la Secretaría de Niñez o Juventud, o del Ministerio de Desarrollo Social: “Incluso hay casos de personas que están prisionalizadas que son menores de 16 años, lo cual no debería suceder. Tenemos chicos de 14 o 15 años en estos dispositivos”.
Durante una audiencia reciente ante la Corte de Justicia, se logró un acuerdo con plazos concretos para abordar esta problemática: “Esta mesa tiene un plazo máximo de 15 días para celebrar el acuerdo, y debe presentarse antes del martes de la semana que viene”. Además, se estableció la realización de informes periódicos cada seis meses para evaluar los avances.
Sola subrayó que muchas soluciones no requieren grandes inversiones presupuestarias, sino voluntad política y coordinación entre las partes: “Se pudo acordar modalidades, plazos y tiempos de ejecución para algo que veníamos planteando desde hace tres años. Voluntad hay, ahora esperamos que se sostenga en el tiempo”.







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