La diputada provincial Laura Cartuccia, una de las autoras del proyecto que busca poner un tope al fondo estímulo que cobran los empleados de la Dirección General de Rentas, denunció haber recibido amenazas por parte de trabajadores de este organismo.
El proyecto, que obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados, plantea regular un beneficio que existe desde 1956 y que en los últimos años ha generado controversia debido al elevado monto que perciben los empleados en comparación con otros sectores de la administración pública.
Cartuccia relató: “He recibido amenazas durante todo el fin de semana a través de redes sociales. Hice la denuncia correspondiente en el Ministerio Público Fiscal porque las personas se identificaron claramente en las redes. Ahora esto está en manos de la justicia, serán los fiscales quienes actuarán”.
La diputada explicó que el fondo estímulo fue creado como un incentivo basado en la productividad y la recaudación del organismo. Sin embargo, aseguró que se desnaturalizó con el tiempo: “Actualmente los salarios de los trabajadores de Rentas no tienen ninguna relación con los que perciben el resto de los empleados públicos. Por el contrario, son los agentes estatales que más cobran, incluso superando a gerentes de hospitales, directores de escuelas o jueces”.
Cartuccia también señaló que el objetivo del proyecto no es eliminar el beneficio, sino ajustarlo: “No queremos que desaparezca el fondo estímulo, simplemente buscamos poner un tope. Con este límite, los empleados seguirían cobrando casi el doble de su sueldo, pero no cuatro veces más”.
Desde enero, los trabajadores de Rentas han escalado sus protestas contra la medida, recurriendo a huelgas de hambre, amparos judiciales y medidas de fuerza. Según Cartuccia, este proyecto es necesario para generar equidad: “No podemos tener empleados administrativos de primera y de segunda. Los sueldos deben ser acordes a lo que perciben otros sectores de la administración pública”.
Sobre las amenazas recibidas, la diputada expresó preocupación pero reafirmó su disposición al diálogo: “Nunca hemos estado cerrados a dialogar. Las amenazas no son el camino, y menos en un contexto en el que buscamos soluciones”.







Comments