El estruendo que quebró la madrugada en el sur de la Ciudad de Buenos Aires dejó una postal devastadora y abrió una serie de interrogantes técnicos, políticos y judiciales. En el complejo habitacional Estación Buenos Aires, una losa del estacionamiento subterráneo cedió de manera abrupta y aplastó decenas de vehículos. El episodio, ocurrido en el límite entre Parque Patricios y Barracas, puso bajo la lupa a la empresa responsable de la obra y al mayor desarrollo habitacional construido por el Estado nacional en las últimas décadas.
El derrumbe se produjo en el sector 2 del complejo, ubicado en Mafalda 907, a metros del estadio del Club Atlético Huracán. La losa colapsada —de aproximadamente 50 por 70 metros— pertenecía al estacionamiento subterráneo y cayó sobre al menos 65 autos que se encontraban allí estacionados. Por prevención, las autoridades ordenaron evacuar todas las torres del sector afectado, lo que obligó a unas 200 personas a abandonar sus viviendas en cuestión de minutos.
Sin heridos, pero con un daño estructural bajo análisis
Según confirmaron fuentes oficiales, no hubo personas heridas ni atrapadas. Equipos de Bomberos de la Ciudad, Defensa Civil y especialistas en estructuras constataron el desprendimiento de una sección completa de la losa, lo que provocó un hundimiento visible también en el patio central del complejo.
Las pericias técnicas continúan y serán determinantes para establecer si existe riesgo estructural en el resto del edificio y si los vecinos podrán regresar a sus departamentos en el corto plazo. Por ahora, la prioridad es asegurar la zona y evitar nuevos colapsos.
El proyecto Estación Buenos Aires
El complejo forma parte del plan Procrear, impulsado por el Estado nacional. Fue licitado durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y comenzó a entregar viviendas en 2021. Con 2476 departamentos de entre 32 y 119 metros cuadrados, se trata del emprendimiento más grande del programa Procrear II.
El barrio Estación Buenos Aires se desarrolló sobre terrenos históricamente degradados, vinculados a antiguos depósitos industriales y a la traza del tren Belgrano Sur, cuya terminal funcionó allí hasta 2018. Hoy, en el conjunto habitacional viven más de 10.000 personas.
La constructora bajo la lupa
El edificio siniestrado fue construido por Constructora Sudamericana, conocida como Cosud. La empresa estuvo a cargo de los sectores 1, 2 y 10 del complejo Estación Buenos Aires, lo que representa una superficie total de aproximadamente 45.000 metros cuadrados.
Tras conocerse el derrumbe, la compañía emitió un comunicado en el que aseguró haber activado “de inmediato los protocolos de emergencia” y anunció el inicio de una investigación interna para determinar las causas del colapso.
“Ni bien se cuente con claridad respecto al estado de la estructura y las causas que lo provocaron, se dará a conocer dicha información”, informó la empresa.
Cosud también remarcó que se encuentra “a total disposición de las autoridades competentes” y que colabora con todos los peritajes e investigaciones en curso.
Una empresa con obras emblemáticas
Con actividad desde 1970, Constructora Sudamericana participó en algunos de los desarrollos más reconocidos del país. Entre ellos figuran torres residenciales como Fórum, centros comerciales como Unicenter y Portal Rosario, supermercados en distintas provincias y obras de alta complejidad como el Hospital Italiano de Buenos Aires y el Sanatorio La Trinidad de Palermo. También intervino en edificios emblemáticos como el Hotel Llao Llao y el Alvear Palace Hotel.
Ese recorrido explica por qué el derrumbe genera especial impacto en el sector: no se trata de una firma sin antecedentes, sino de una constructora con fuerte presencia en proyectos públicos y privados de gran escala.
Un contexto institucional sensible
El episodio ocurre en un momento particular para el complejo y para el propio programa Procrear. En junio de 2025, el Gobierno nacional formalizó la disolución del fondo fiduciario del plan, iniciando su cierre definitivo. Desde entonces, los activos remanentes comenzaron a ser administrados por la Agencia de Administración de Bienes del Estado, que avanzó en subastas públicas de terrenos aún no adjudicados a través de la plataforma Subast.ar.
Ese cambio de esquema dejó zonas grises en la gestión, el mantenimiento y las responsabilidades sobre obras ya entregadas, un punto que ahora cobra centralidad a la luz del derrumbe.
Qué se investiga
El foco de las pericias técnicas está puesto en determinar si el colapso se debió a una falla estructural, a problemas derivados de filtraciones, a deficiencias en la ejecución original de la obra o a una combinación de factores. Las conclusiones serán clave no solo para definir responsabilidades, sino también para evaluar la seguridad del resto del complejo.
Mientras tanto, los vecinos esperan respuestas concretas. El derrumbe no dejó víctimas, pero sí una señal de alerta en uno de los desarrollos habitacionales más emblemáticos del Estado argentino.







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