El próximo 7 de febrero, en un acto oficial en el histórico Campo de la Gloria de San Lorenzo, la reliquia más emblemática del Museo Histórico Nacional (MHN) cambiará de custodia: el sable corvo del general José de San Martín será entregado al Regimiento de Granaderos a Caballo, con la firma de un decreto del presidente Javier Milei. Así, la institución perderá la que durante décadas fue considerada la “joya” de su colección.
El sable fue donado en 1896 por Manuela Rosas, hija de Juan Manuel de Rosas, al historiador y fundador del MHN, Adolfo Carranza, con el fin de preservar su valor histórico para el Estado. Desde entonces, la reliquia ha sido objeto de cuidados extremos, incluyendo un “sistema de triple protección” y custodia permanente de dos granaderos.
Sin embargo, la decisión del Ejecutivo apunta a devolver el sable a su contexto histórico original, según indican fuentes oficiales: el regimiento creado por San Martín, que ya había tenido la custodia de la pieza desde 1967 hasta 2015, antes de ser devuelta al museo por decreto de la entonces presidenta Cristina Kirchner. Para el Gobierno, el traslado es una medida de administración, preservación y seguridad, asegurando que el sable esté bajo la tutela del organismo vinculado directamente con su creador.
El anuncio generó polémica entre historiadores y trabajadores del MHN, quienes argumentan que la reliquia es patrimonio de todos los argentinos y que su traslado al regimiento podría limitar su acceso público. La subsecretaria de Patrimonio Cultural, Liliana Barela, incluso habría declarado que renunciaría si se concretaba el traspaso, aunque no se pronunció ante la prensa.
El contexto de la decisión agrega matices políticos y simbólicos. Algunos analistas interpretan la medida como un reconocimiento del Presidente al Regimiento de Granaderos, del cual Milei fue nombrado “granadero honorífico” y recibió la “Orden Ecuestre Militar de los Caballeros” en mayo de 2025. También se especula con la presencia del mandatario en el acto por el 213° aniversario de la Batalla de San Lorenzo, previsto para el 3 de febrero, en el que podría exhibir el sable, incluso vestido con el uniforme de granadero.
El debate sobre la custodia del sable corvo refleja tensiones entre memoria histórica, patrimonio público y decisiones políticas. Mientras el MHN continuará abierto y con otras piezas valiosas, la pérdida de la reliquia más simbólica plantea interrogantes sobre cómo equilibrar la conservación, el acceso ciudadano y el respeto por la tradición histórica.
Hasta el momento, la directora del museo, María Inés Rodríguez Aguilar, no se pronunció sobre el traslado, aunque está previsto que la ceremonia se realice según lo programado, formalizando así el retorno del sable al regimiento que lo custodia históricamente.







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