La diputada provincial y candidata a senadora nacional Laura Cartuccia fue contundente: la situación del IPS es el “cuento del nunca acabar” y la comisión creada para su refuncionalización está paralizada. Mientras tanto, miles de afiliados siguen en vilo ante posibles cortes y un sistema que digitaliza sin conectividad.
La obra social más importante de Salta, el Instituto Provincial de Salud (IPS), estuvo nuevamente a punto de colapsar. Esta semana el Círculo Médico anunció un inminente corte de servicios por una deuda que supera los 3.000 millones de pesos, aunque suspendió la medida tras un pago parcial del gobierno provincial. Sin embargo, desde el sector médico dejaron claro: la solución fue temporal, y los problemas de fondo siguen intactos.
En este contexto, la diputada Laura Cartuccia lanzó duras críticas hacia la gestión del IPS y a la falta de avances concretos por parte del gobierno provincial:
“El IPS es el cuento del nunca acabar”, disparó sin rodeos.
“Todos los días los afiliados están al borde de saber si van a tener obra social o no.”
Comisión fantasma y reforma estancada
Cartuccia confirmó que la comisión legislativa que se había conformado para analizar una posible reforma estructural del IPS “no se reúne hace meses” y aseguró que presentará un proyecto de ley con modificaciones profundas a la actual ley de creación del organismo.
“Tenía muchas expectativas con la comisión, pero quedó en la nada. No hubo voluntad política real de refuncionalizar el IPS”, lamentó.
El conflicto con los médicos: “Te conviene pagar una consulta particular”
Esta semana, los más de 270.000 afiliados del IPS estuvieron al borde de quedarse sin atención médica. El Círculo Médico de Salta, que representa a unos 2.000 profesionales, denunció la falta de pago de servicios prestados y un grave retraso en los aranceles, situación que los llevó a anunciar un corte que fue suspendido a último momento.
Cartuccia no dudó en poner en palabras lo que muchos afiliados piensan:“Hoy por hoy te conviene ir a pagar la consulta particular y no tener la obra social. Es tremendo decirlo, pero es la realidad.”
Desde el Círculo Médico, su presidenta, Cristina Sánchez Wilde, fue igual de clara:“Siempre nos ha funcionado como medida de presión. Cortamos el servicio y aparece algo de dinero. Es una pena tener que llegar a esto.”
La deuda, según datos oficiales, supera los 3.000 millones de pesos. Apenas se pagó el 50%. Y mientras tanto, los médicos reclaman actualización de valores y reglas claras para no seguir en la incertidumbre mes a mes.
Digitalización sin conectividad: otra promesa a medio hacer
Otro de los puntos que generan malestar es la implementación del nuevo sistema digital del IPS, que elimina el uso de papel en las autorizaciones y validaciones. Si bien desde el Círculo Médico reconocen que la herramienta tiene potencial, tanto Cartuccia como los profesionales advierten que la falta de conectividad en muchas zonas rurales hace inviable su aplicación plena.
“¿Cómo hace una persona en Iruya o Isla de Cañas, donde no hay señal o Internet, para validar digitalmente su consulta?”, se preguntó Cartuccia.
“Además, no capacitaron a los empleados. Lo lanzaron de un día para otro. Es otra vez hacer, hacer, para que nada cambie.”
El IPS sigue intervenido y recientemente se prorrogó esa medida por tres meses más. Para Cartuccia, esto es síntoma de una estructura que no se anima a reformarse:
“Cambiar para que nada cambie. Eso es lo que pasa. Y mientras tanto, seguimos esperando que la Justicia investigue con resultados rápidos y claros”, concluyó.
El conflicto en el IPS está lejos de resolverse. La intervención no trajo soluciones estructurales, la comisión legislativa quedó paralizada, y los médicos siguen reclamando pagos justos mientras los afiliados viven con miedo a quedarse sin cobertura. Las palabras de Cartuccia resumen el malestar general: “Ojalá que funcione. Pero por ahora, es más de lo mismo.”







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