El 17 de octubre, estudiantes, docentes y gremios de la Universidad Nacional de Salta llevaron a cabo un nuevo paro universitario, en medio de un conflicto nacional que afecta a más de 25 universidades. La problemática radica en la falta de presupuesto y el veto a la Ley de Financiamiento Universitario, que había sido recientemente vetada por el Gobierno nacional tras la segunda marcha federal universitaria del 2 de octubre.
La Cámara de Diputados trató el veto presidencial, pero no logró los dos tercios necesarios para insistir con el proyecto de ley, lo que ha generado un clima de tensión y protesta en el ámbito educativo. Este contexto ha llevado a la Universidad Nacional de Salta a declarar persona no grata al diputado nacional Julio Moreno, de La Libertad Avanza.
En una entrevista exclusiva, el diputado se refirió a esta declaración y a la situación actual de la educación en el país: “No es que me moleste, yo te diría que tendría que consultar, tendrían que esperar que nosotros también expliquemos por qué hemos votado de la forma que hemos votado y no tomar una decisión unilateral. Así que no es un tema que digamos que no me molesta, me molesta obviamente. Yo soy egresado, vengo de la universidad pública, gracias a la educación pública estoy donde estoy, pero sí tendríamos que haber escuchado cuáles son los fundamentos que nosotros tendríamos o los que tuvimos para apoderar el proyecto este. Así que decisiones unilaterales tampoco me molestan porque esto tiene que dar derecho a implicar de por qué se tomó las medidas. Así que bueno, allá ellos, los respeto obviamente, pero no comparto nada, en nada, en nada lo que están haciendo o lo que han hecho.”
Moreno insistió en que el problema no es la privatización de las universidades, sino la necesidad de un compromiso fuerte con la educación superior: “Las universidades seguirán siendo libres y gratuitas; eso hay que tenerlo claro. No se trata de un problema de privatización o cierre. Esa opción no está sobre la mesa, ya que hay un compromiso fuerte con la educación superior. Somos conscientes de que la educación será el motor del desarrollo y el crecimiento de nuestro país.”
Sin embargo, el diputado también subrayó que se requiere un enfoque más integral para abordar las dificultades educativas: “Ahora bien, le pregunto, ¿usted cree que en diez meses de gobierno vamos a solucionar más de 40 o 50 años de mala gestión? La verdad es que no. La solución no está en atender esos problemas específicos, sino que las medidas del gobierno están relacionadas con la cuestión presupuestaria. Si estuviéramos hablando de una reforma educativa, sería otro tema.”
La situación financiera actual ha llevado a una reducción del 40% en la inversión educativa nacional, la caída más grande desde 1992. Ante este panorama, Moreno se muestra optimista sobre el futuro:“El ajuste será para todos; no es exclusivo de un solo sector, y eso debe quedar claro. Estoy comprometido con los objetivos de Javier Milei para poner en orden al país, normalizar la economía y comenzar a hablar de desarrollo y crecimiento.”
La crisis educativa en Argentina plantea interrogantes sobre la viabilidad de las soluciones propuestas y la capacidad del gobierno para revertir una situación que se ha ido gestando durante décadas. La controversia en torno a la declaración de persona no grata al diputado Julio Moreno es solo una manifestación más de la polarización y el desafío que enfrenta el sistema educativo en el país.







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