El presidente Javier Milei anunció que el Gobierno podría bajar la tasa de devaluación mensual del tipo de cambio oficial al 1% si la inflación en Argentina mantiene su tendencia a la baja por al menos dos meses más.
Esta medida, que afectaría principalmente al dólar oficial utilizado por importadores y exportadores, busca reducir la denominada “inflación inducida” generada por el ajuste mensual del tipo de cambio, conocido técnicamente como crawling peg.
El anuncio se produce tras los datos de inflación de octubre, que alcanzaron un 2,7%, el nivel más bajo desde noviembre de 2021. En redes sociales, Milei explicó que, de mantenerse este ritmo inflacionario, su administración reduciría la devaluación mensual del peso para contrarrestar la “inercia inflacionaria” derivada del ajuste en el tipo de cambio. “Si se confirma esta tendencia durante dos meses más, reduciremos la devaluación mensual al 1%”, aseguró el mandatario.
El crawling peg, actualmente en 2% mensual, influye en los costos de bienes y servicios con componentes dolarizados, como el dólar tarjeta y las operaciones de comercio exterior, y funciona además como una herramienta para reducir la brecha cambiaria. Sin embargo, este ajuste también afecta los precios internos, por lo que una reducción en su ritmo podría ayudar a controlar la inflación a nivel doméstico.
Según Milei, la inflación mensual de octubre del 2,7% se compone de tres factores: un 2% de “inflación inducida” por la devaluación y la inflación internacional, un 0,5% asociado a los precios globales, y un 0,2% de inflación monetaria interna. En sus redes, Milei enfatizó que si se elimina la devaluación programada y la inflación externa, la inflación monetaria interna apenas alcanza el 0,2% mensual, lo que anualizado sería de aproximadamente 2,4%.
El vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, explicó que el crawling peg sirve como “ancla nominal”, pero que también actúa como un factor de inercia en las expectativas inflacionarias. “A medida que las expectativas inflacionarias convergen hacia él, actúa más como un factor de inercia”, comentó Werning en un seminario del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).
Si el Gobierno logra mantener la inflación en niveles similares al de octubre, el ajuste en el tipo de cambio oficial sería una señal de estabilidad que podría fortalecer la confianza de los mercados y aliviar los precios internos. No obstante, esta estrategia depende de que la inflación continúe su tendencia descendente, un objetivo que el Gobierno confía en alcanzar mediante una combinación de control fiscal y prudencia monetaria.
La próxima etapa será crucial para evaluar si la economía argentina está lista para un cambio en la política de devaluación, con miras a asegurar una inflación controlada y mayor estabilidad cambiaria.







Comments