El Gobierno de Salta habilitó una nueva convocatoria para adjudicar 56 lotes con servicios en Cachi. El dato que vuelve noticiable la medida no es la cantidad —acotada frente a la demanda— sino el origen: se trata de terrenos “recuperados” por el Estado, un eufemismo administrativo que abre interrogantes sobre adjudicaciones anteriores fallidas, incumplimientos o reasignaciones en un contexto de creciente presión por acceso al suelo.
La Secretaría de Tierras y Bienes del Estado puso en marcha el proceso con el acompañamiento del Instituto Provincial de Vivienda (IPV), que aportará el padrón de postulantes, el sistema de inscripción y la logística del sorteo. La inscripción será exclusivamente online desde el 25 de marzo a las 12 hasta el 17 de abril.
El mecanismo replica esquemas ya conocidos: quienes tengan ficha social activa o solicitud vigente deberán validar su adhesión ingresando con DNI en la web del IPV. En cambio, quienes no estén inscriptos deberán completar primero el registro y luego adherirse al plan. El Gobierno no informó aún la fecha del sorteo ni el universo total de aspirantes, dos variables clave para dimensionar las probabilidades reales de acceso.
La clave: qué pasó antes con esos lotes
La mención oficial a la “recuperación” de los terrenos introduce una arista poco desarrollada en el parte: ¿por qué estaban disponibles nuevamente? En experiencias similares, la reversión de lotes suele estar asociada a incumplimientos de condiciones de adjudicación, falta de pago, o incluso irregularidades detectadas en procesos anteriores. Sin ese detalle, la política pública queda a mitad de camino entre la solución habitacional y la administración de un problema estructural.
En Cachi —como en gran parte de los Valles Calchaquíes— el acceso a la tierra combina factores sociales, turísticos y productivos. La disponibilidad de lotes con servicios es escasa y la demanda sostenida, lo que convierte cada convocatoria en un evento de alta expectativa, pero también de frustración para quienes quedan fuera.
Requisitos y advertencias
Desde el IPV recomendaron a los nuevos postulantes reunir la documentación completa, que será exigida en etapas posteriores. Tras el cierre de la inscripción, el Ejecutivo definirá la fecha del sorteo y asignará los números de participación.
La política de sorteos, aunque transparente en su mecánica, no resuelve el cuello de botella: 56 soluciones para una demanda que, previsiblemente, la supera ampliamente. La “recuperación” de tierras aparece así más como una corrección del pasado que como una expansión sostenida de la oferta habitacional.







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