El intendente de Tartagal oficializa lo que ya era un secreto a voces: se aleja del Partido de la Victoria mientras consolida su vínculo con Gustavo Sáenz.
Lo que durante la campaña electoral se manejaba como gestos no tan discretos, se convirtió en realidad: Franco Hernández Berni, intendente de Tartagal, formalizó su salida del Partido de la Victoria, renunciando además a la presidencia del espacio. La transición quedó a cargo de “Koky” Juárez, según confirmó Ramón “Rana” Villa, secretario general del partido.
“La decisión de Hernández Berni fue indeclinable”, señaló Villa, y agregó que “como intendente no podía dedicarle el tiempo que requiere la presidencia de un partido político”. Pero la verdad política detrás del pretexto es clara: Hernández Berni ya trabajaba cómodamente de la mano del oficialismo provincial, sobre todo junto al ministro de Gobierno, Ignacio Jarsun, entonces candidato a legislador nacional, con quien se lo vio durante la campaña recorriendo su departamento y gestionando actividades sin obstáculos.
El ex candidato a senador nacional por el PV, Sergio Leavy, ya había advertido la inclinación del intendente durante la campaña: “Lo veo que tiene muchos compromisos con la provincia y está abiertamente trabajando con Gustavo Sáenz”, admitió.
La salida del intendente no es un golpe a la estructura del PV, sino el desenlace de un proceso que se venía gestando desde hace meses. Según Villa, “el partido sigue funcionando con normalidad, y los órganos partidarios ya tienen definidos los mecanismos para continuar”. Sin embargo, los movimientos políticos evidencian que la provincia se reacomoda: Hernández Berni consolida su vínculo con Sáenz, mientras el PV pierde influencia en el norte.
Hernández Berni justificó en ese entonces su decisión con un discurso regionalista criticando al gobierno nacional: “Vamos a armar un gran frente político (el frente de Sáenz) para defender los salteños. Las medidas económicas de la Nación afectaron directamente a los tartagalenses, sanmartinianos y salteños”, dijo remarcando que su prioridad ahora está en la gestión local y en el fortalecimiento de la alianza con el gobernador.
Más allá de los discursos, la jugada es política y clara: Hernández Berni salta el cerco del PV para alinearse con el poder provincial, consolidando su posición en el norte y dejando al partido huérfano de liderazgo efectivo frente a la derrota de Sergio Leavy quien perdió su banca en el Senado de la Nación, Villa que tampoco pudo hacer pie en un cargo legislativo, y Jorgelina “Koky” Juarez sufrió el mismo revés en las elecciones provinciales donde no pudo reeditar su mandato como diputada por “Unidos por Orán”, acompañando en segundo término al actual diputado y ex intendente Marcelo Lara Gros.
Robo en la sede partidaria
Como si la salida de Hernández Berni no fuera suficiente, la fuerza también sufrió un episodio que encendió las alarmas de militantes y dirigentes: la sede del PV en calle Córdoba al 660 fue robada durante la madrugada del 1 de enero. Los delincuentes forzaron la puerta, rompieron vidrios y se llevaron computadoras, electrodomésticos y otros elementos esenciales para la actividad política.
“El robo no es solo material, es un ataque directo contra la organización colectiva y la vida democrática”, expresaron desde la agrupación. Aunque las autoridades partidarias realizaron las denuncias correspondientes y aseguraron la continuidad de las actividades, el hecho se suma a un panorama complicado: un partido debilitado por la salida de su líder y golpeado simbólicamente en su sede central.







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