El ciclista bonaerense de 24 años se impuso en la edición 94 de la tradicional competencia tras un ataque clave en la subida de San Lorenzo. Miles de personas acompañaron la prueba más emblemática del ciclismo del norte.
La Clásica 1° de Mayo volvió a ratificar su lugar en el calendario nacional con una definición de alto nivel y un protagonista inesperado. En su primera participación en la prueba, el bonaerense Matías Cedeira se quedó con la categoría élite y escribió su nombre en una de las competencias más tradicionales del país.
Con apenas 24 años, el ciclista oriundo de Ingeniero Maschwitz construyó su victoria en el momento clave de la carrera. El quiebre llegó en la exigente subida de San Lorenzo, donde lanzó un ataque decisivo que le permitió tomar ventaja y sostenerla hasta el sprint final.
La edición número 94 reunió a cientos de corredores y convocó a miles de salteños a lo largo del circuito urbano, reafirmando el carácter masivo y simbólico de la competencia. No se trata de una prueba más: es la carrera con nombre y fecha más antigua del país, un emblema que combina tradición, exigencia deportiva y fuerte arraigo popular.
En ese escenario, el triunfo de Cedeira adquiere un valor adicional. No solo ganó, sino que lo hizo en su debut y frente a un pelotón competitivo, con una estrategia inteligente y un cierre físico sólido.
La jornada volvió a mostrar una postal repetida pero vigente: calles colmadas, público acompañando y una competencia que, a casi un siglo de su creación, sigue renovando protagonistas sin perder identidad.







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