La final de la Copa América 2024 entre Argentina y Colombia en el Hard Rock Stadium de Miami sufrió un retraso de media hora debido a graves incidentes en las puertas del estadio. Una multitud de hinchas, en su mayoría colombianos sin entradas, intentaron ingresar a la fuerza, desbordando las medidas de seguridad y obligando a las autoridades a cerrar temporalmente los accesos.
Decenas de personas fueron detenidas tras romper las medidas de seguridad y generar disturbios en las inmediaciones del estadio. Las imágenes de la policía reprimiendo a los hinchas que intentaban ingresar sin boletos circularon rápidamente, mostrando la magnitud del descontrol que empañó los momentos previos a la final.
Mientras tanto, dentro del campo de juego, los jugadores de la Selección Argentina, que se preparaban para enfrentar a Colombia, fueron informados de la postergación del comienzo del partido. La Conmebol anunció oficialmente que el encuentro comenzaría a las 21.45 (hora de Argentina), 30 minutos más tarde de lo previsto.
Este partido no solo marca el décimo encuentro definitorio de Lionel Messi con la Albiceleste, sino también el último encuentro de Ángel Di María vistiendo la camiseta nacional. Con Lionel Scaloni repitiendo la formación de la semifinal, y Raphael Claus como árbitro del partido, la final promete ser un evento histórico, a pesar de los contratiempos vividos en Miami.
Roberto, el hermano de Alejandro Garnacho utilizó sus redes sociales para expresar su descontento por los incidentes en las adyacencias al reducto de Miami: “Qué vergüenza la Conmebol, las familias sin poder entrar a la cancha, increíble. Estamos afuera con la familia de (Marcos) Acuña, alejándonos de las peleas. De verdad, es una verdadera vergüenza”.
Gente desmayada, niños llorando, personas desconsoladas por la incertidumbre de haber comprado tickets -incluso a través de elevadas reventas- y estar fuera del estadio con las puertas cerradas. El marco previofue bochornoso. Las imágenes de decentas de fanáticos colombianos intentando burlar a la seguridad para ingresar sin entrada a la cancha se fueron replicando conforme pasaron los minutos. Desde la Conmebol explicaron que esta fue la chispa que incendió todo y llevó a los encargados del operativo a blindar las compuertas.
Una hincha expresó su frustración: “Pagué una fortuna para estar acá. Me salieron 2.000 dólares cada ticket. Es una vergüenza”. Estas palabras reflejan la bronca de muchos aficionados que, pese a haber pagado altos precios por sus entradas, se vieron afectados por el caos generado fuera del estadio.
Después de las quejas de varios de los entrenadores por el estado de los campos de juego, y luego de los graves incidentes al final del encuentro que protagonizaron Uruguay y Colombia , que terminó con varios de los futbolistas uruguayos peleando con fanáticos colombianos que agredieron a sus familiares, en la antesala de la final en Miami se vivió otro fallo en la organización de la Conmebol.
Miles de personas están desde hace más de dos horas y media en las afueras del Hard Rock Stadium intentado ingresar a la cancha. Muchas de ellas son las propias familias de los jugadores de ambos planteles. Por esa razón, los dos equipos tuvieron que detener la entrada en calor previa al comienzo de la definición por el título.
Las imágenes de familias, que pagaron miles de dólares para acceder a ver el que será el último partido de Ángel Di María, y también presenciar otra final con Lionel Messi como el gran protagonista de la selección argentina, llorando en las entradas del estadio marcan el destrato y la poca preocupación de parte de la Conmebol para asegurar que los fanáticos puedan disfrutar de lo que se esperaba sería una fiesta del fútbol en el continente.







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