El PaísTENDENCIA

Justicia que no alcanza: Absolvieron a los acusados en el caso Solange Musse

0

El dolor no se juzga, pero tampoco prescribe. A cinco años de que Pablo Musse fuera impedido de ingresar a Córdoba para despedirse de su hija Solange —agonizante por un cáncer de mama—, la Justicia decidió absolver a los dos funcionarios provinciales acusados de abuso de autoridad.

El fallo fue emitido por un jurado popular en los tribunales de Río Cuarto, que liberó de responsabilidad a José Fernando Andrada, exdirector del hospital de Huinca Renancó, y a Analía Morales, trabajadora social del COE Regional. Ambos habían sido señalados como parte del operativo que, en agosto de 2020, impidió el ingreso de Musse en medio de las restricciones por la pandemia.

Solange murió cinco días después, sin poder abrazar a su papá por última vez.

La sentencia fue contundente: Morales fue absuelta por unanimidad y Andrada por mayoría, bajo el argumento de que no tuvieron responsabilidad directa en la decisión final. La defensa aseguró que las órdenes provinieron de niveles superiores y que los acusados actuaron dentro de un protocolo sanitario que “no permitía excepciones”.

Pero para el fiscal Julio Rivero, tanto Andrada como Morales incurrieron en abuso de autoridad. Afirmó que el protocolo permitía contemplar casos de fuerza mayor —como el de Musse— y que la familia tenía permisos nacionales y justificativos suficientes. “No se trataba de papeles, sino de humanidad”, había dicho.

También pidió declarar a la familia como víctima de violencia institucional y propuso una placa conmemorativa en el límite sur de Córdoba, donde Musse fue detenido y obligado a regresar a Plottier sin ver a su hija.

“No creo que haya justicia”

La reacción de Pablo Musse fue desgarradora. “Me fui de la sala con lágrimas. Era lo que temía: una justicia que no llega y que no repara”, expresó luego del fallo.

El padre de Solange denunció que el juicio dejó afuera a los verdaderos responsables. “Acá deberían estar desde Alberto Fernández para abajo”, declaró. También recordó que el testimonio de su cuñada Paola Oviedo, persona con discapacidad, fue ignorado durante el operativo. “A ella también la maltrataron, no sólo a mí”.

La madre de Solange, por su parte, fue más cruda: “Es como volver a perderla otra vez. Esto no cicatriza nunca. Aunque haya justicia, la herida sigue sangrando”.

Durante el juicio, desfilaron testigos de todos los sectores: médicos, exfuncionarios, policías y agentes del COE. Algunos defendieron la rigurosidad del protocolo en un momento crítico de la pandemia, mientras otros admitieron que una excepción humanitaria era posible y necesaria.

Sin embargo, el debate técnico no logró deshacer la imagen que quedó grabada en la memoria colectiva: un padre detenido en una ruta vacía, alejado de su hija moribunda por una decisión burocrática.

Fallo en contra de Saeta: Para la Justicia el boleto estudiantil es un derecho, no un premio

Previous article

Cristina fuera del padrón: No podrá votar en octubre

Next article

You may also like

Comments

Comments are closed.

More in El País