Desde Interactiva habíamos anticipado tiempo atrás, que la jugada de colocar al ex ministro de hacienda de la provincia como candidato a vice gobernador del policandidato Sergio Leavy en el Frente de Todos, había sido una maniobra en el que muchos quedaron despistados. La mayoría de los dirigentes urtubeicista en un mal análisis, vieron que la movida, respondía a un apoyo directo del gobernador Juan Manuel Urtubey hacia ese espacio.
También anticipamos que esa misma lectura política, fue la que molestó de sobremanera al mandatario, quien lejos de bendecir a Estrada como su candidato, le pidió la renuncia.
Ya anteriormente Yarade había provocado la molestia del gobernador lanzándose de lleno a la campaña electoral, utilizando los actos de gobierno y cualquier espacio que se le presentara, como parte de sus aspiraciones políticas. Urtubey envió señales previas para que se entendiera que la prioridad era la campaña nacional donde él aspira a la vicepresidencia junto a Roberto Lavagna, pero o no lo escucharon, o no lo quisieron escuchar. Las consecuencias son por todos conocidas.
Lo cierto es que la jugada política pergeñada en apoyo a la fórmula Fernández – Fernández y la candidatura de Sergio Leavy, es una mamushka donde el que pone la cara es “el primo” Emiliano Estrada, con muchos antecedentes académicos y escasa experiencia. De hecho su currículum cobró valor, gracias a la buena voluntad de Juan Urtubey quien lo aceptó como parte de un combo económico, que venía adosado a Fernando Yarade.
Siguiendo con la estrategia de las muñecas rusas, hizo reciente aparición Bernardo Racedo Aragón -ex integrante también del sector romerista- a quien se alaba de que supo hacer del turismo de Salta lo que ninguno. Pero lo que los ensalzadores del ex funcionario de turismo olvidan mencionar, es el abultado presupuesto que puso a su disposición Juan Carlos Romero para llevar adelante el proyecto. Sus sucesores siempre lo mencionaban: “con esa plata disponible, yo era Gardel”. De hecho, Racedo Aragon se destiñó en Tucumán donde pretendió replicar el modelo de Salta, e incluso intento infructuosamente ser intendente de Yerba Buena.
La mamushka no sería tal, sino entraran a jugar otros iconos; y no podemos dejar escapar el detalle de que detrás de Estrada, siempre está Fernando Yarade. El mismo Estrada reconoció públicamente que el ex candidato a gobernador, trabaja para el proyecto nacional y popular. De hecho, aunque Yarade no se muestre: sobran los gestos. Uno de ellos, es que todos los espacios públicos que en otros tiempos ocupaba el ex funcionario y aspirante a gobernador para su cartelera política, ahora ostentan la figura de Sergio Leavy y Emiliano Estrada. Demasiado obvio.

Pero detrás -siempre detrás y desde las sombras- hay un nombre que no es menor. Muy por el contrario, hablamos de un Macro nombre: Jorge Brito. En este entramado, Yarade es el encargado de sumar al Frente de Todos, a un considerable número de intendentes, que se especializan por su delicado olfato en detectar el poder del dinero. Y en este trabajo, también viene sumando a empresarios, pymes y productores.
El banquero, apunta sus fichas a este armado electoral con sus alfiles mas cercanos, pero sin descuidar a los otros posibles gobernadores. Es que no quiere perder la costumbre y oportunidad de poner al próximo gobernador de la provincia. Como siempre, a gusto y paladar .
Marcela Pérez






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