Turistas francesas: Buscan reabrir la investigación sobre Walter Lasi
A 15 años de los crímenes de Cassandre Bouvier y Houria Moumni, el Ministerio Público Fiscal pidió anular las resoluciones que sobreseyeron al padre del único condenado. Sostiene que pruebas similares fueron valoradas de manera contradictoria para desvincularlo y apunta a graves irregularidades en la investigación original.
El caso por los homicidios de Cassandre Bouvier y Houria Moumni vuelve sobre uno de los nombres que aparecieron desde los primeros meses de la investigación. El Ministerio Público Fiscal de Salta solicitó que se declaren nulas las resoluciones que sobreseyeron a Walter Lasi, padre de Gustavo Lasi, el único condenado a prisión perpetua por el doble crimen.
El planteo busca remover los efectos de decisiones adoptadas hace más de una década y permitir que se investigue nuevamente la eventual responsabilidad de Walter Lasi. La Fiscalía sostiene que aquellos pronunciamientos estuvieron atravesados por graves vicios de arbitrariedad y que impidieron que su situación pudiera ser discutida en un juicio.
La presentación adquiere especial relevancia por la historia judicial del caso. Walter Lasi ya había sido investigado, sobreseído y luego nuevamente puesto bajo la lupa de la Justicia durante los primeros meses de la causa.
En abril de 2012, su sobreseimiento había sido revocado por la Cámara de Acusaciones, que consideró que no correspondía cerrar la investigación hasta determinar si había participado o no de los hechos. A partir de esa decisión, el entonces juez de Instrucción Formal 1, Martín Pérez, ordenó nuevas declaraciones para reconstruir particularmente qué había hecho Walter Lasi durante la tarde del 15 de julio de 2011, día en que fueron asesinadas las jóvenes francesas.
Entre los puntos que entonces se intentaban esclarecer aparecían contradicciones respecto de sus horarios y actividades en la Quebrada de San Lorenzo, donde trabajaba y donde habían ingresado Cassandre y Houria.
Un sobreseimiento que terminó confirmado
La situación cambió posteriormente. Walter Lasi volvió a ser sobreseído y el Ministerio Público Fiscal apeló esa decisión.
El 14 de junio de 2013, la Sala II del Tribunal de Impugnación rechazó el recurso y confirmó su sobreseimiento. Los jueces entendieron entonces que los elementos incorporados no permitían modificar su situación procesal y también invocaron el derecho a que los procesos penales concluyan dentro de un plazo razonable.
Trece años después de aquella decisión, la Fiscalía pretende ahora derribar sus efectos.
El argumento central es particularmente fuerte: sostiene que la misma clase de evidencia no habría sido evaluada con el mismo criterio para todos los investigados.
Según la presentación actual, elementos como la evidencia genética, la proximidad con el lugar del crimen, las armas y las contradicciones en las declaraciones fueron considerados incriminantes respecto de Santos Clemente Vera y Daniel Vilte Laxi, pero recibieron una valoración favorable cuando se analizó la situación de Walter Lasi.
Para la Unidad Fiscal, esa diferencia no tuvo una justificación razonable.
El arma y una historia que viene desde 2011
Walter Lasi no es un nombre nuevo en el expediente. Su vinculación con la causa comenzó prácticamente desde el origen de la investigación.
En 2011, cuando los primeros análisis genéticos vincularon a Gustavo Lasi con el abuso sexual de una de las víctimas, Walter declaró ante el juez. También quedó bajo investigación el recorrido de una carabina calibre .22 Bataan, vinculada a la familia Lasi y relacionada entonces con la evidencia balística del crimen.
Los investigadores reconstruyeron en aquellos primeros meses un recorrido del arma por distintas personas después de los homicidios. Walter Lasi llegó a estar detenido bajo sospecha de encubrimiento.
Ese contexto cobra nuevamente relevancia porque el planteo actual cuestiona precisamente cómo fueron valorados los distintos indicios para desvincularlo definitivamente del expediente.
La Fiscalía habla de “cosa juzgada írrita”
El principal obstáculo jurídico es evidente: Walter Lasi tiene un sobreseimiento firme.
Para intentar superar esa barrera, el Ministerio Público Fiscal invoca la doctrina de la “cosa juzgada írrita o aparente”. En términos simples, sostiene que una resolución firme no debería permanecer intocable cuando es consecuencia de irregularidades suficientemente graves como para afectar la imparcialidad, razonabilidad o legitimidad del proceso.
La Fiscalía afirma que las decisiones cuestionadas tuvieron una “fundamentación aparente”, afectaron el debido proceso y limitaron las facultades del Ministerio Público para llevar la eventual responsabilidad de Walter Lasi a juicio.
También cuestiona que durante aquella investigación se hayan valorado elementos respecto de los cuales ya existían advertencias sobre una posible implantación de pruebas para desviar la pesquisa, además de declaraciones obtenidas en un contexto en el que uno de los acusados había denunciado apremios.
Las nuevas pericias de Francia
El planteo se produce, además, en un momento completamente diferente de la investigación.
Desde 2025, una Unidad Fiscal especial volvió a revisar el expediente y durante 2026 se realizaron nuevas diligencias en cooperación con la Justicia francesa.
Entre ellas hubo nuevos estudios genéticos en el Laboratorio de la Gendarmería Nacional de París. De acuerdo con la presentación fiscal, los resultados volvieron a determinar la presencia del perfil autosómico de Gustavo Lasi en el cuerpo de las víctimas y no descartan la participación de Walter Lasi.
Ese último punto requiere especial cautela: que un análisis genético no descarte a una persona no significa, por sí mismo, que demuestre su participación en el crimen. Es uno de los elementos que la Fiscalía incorpora para fundamentar por qué considera que la investigación no debería permanecer cerrada.
El Ministerio Público también puso sobre la mesa otro elemento que agrega presión al expediente: señaló que, bajo determinadas condiciones, el Código Penal francés y principios del Derecho Internacional permitirían a la Justicia de Francia investigar delitos cometidos contra ciudadanos franceses.
Quince años y una pregunta todavía abierta
Cassandre Bouvier, de 29 años, y Houria Moumni, de 24, ingresaron a la Quebrada de San Lorenzo el 15 de julio de 2011. Sus cuerpos fueron encontrados dos semanas después, el 29 de julio. Habían sido víctimas de abuso sexual y asesinadas.
El proceso terminó con Gustavo Lasi condenado a prisión perpetua, mientras que las situaciones de los otros investigados atravesaron absoluciones, revisiones y sobreseimientos. Durante estos 15 años también surgieron denuncias de apremios y cuestionamientos por pruebas presuntamente plantadas que profundizaron las dudas sobre la investigación inicial.
Ahora la Unidad Fiscal intenta volver sobre una decisión que parecía definitivamente cerrada.
La Justicia deberá resolver una cuestión excepcional: si las irregularidades que denuncia la Fiscalía son suficientemente graves como para dejar sin efecto un sobreseimiento firme y permitir que, 15 años después de los crímenes, Walter Lasi vuelva a ser investigado.
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