SAETA al límite: Desde mañana podría haber un 20% menos de servicio
Edgardo García, representante de las empresas subconcesionarias, advirtió en Interactiva Noticias que, si no aparece una solución a los pagos pendientes, las frecuencias podrían caer a niveles similares a los de un sábado. También confirmó que las empresas evalúan reducir personal.
El jueves aparece como una fecha límite para el transporte público de Salta. Las empresas que prestan servicios para SAETA aseguran que los atrasos en los pagos ya comprometen su capacidad para mantener las unidades en circulación y anticipan que, si no hay una solución, podría haber una reducción cercana al 20% del servicio.
“Si no tenemos las condiciones dadas para que las unidades circulen, va a haber una reducción de casi un 20% del servicio”, advirtió en Interactiva Noticias Edgardo García, representante del sector.
La comparación que hizo para explicar qué significaría esa reducción es todavía más gráfica: un día hábil podría terminar funcionando con frecuencias similares a las de un sábado.
Las subconcesionarias reclaman pagos correspondientes a parte de julio, la totalidad de agosto y combustible de septiembre. García evitó dar una cifra global de la deuda, pero aseguró que los atrasos comenzaron a trasladarse directamente al funcionamiento de las empresas.
“Se cortaron líneas de crédito”
El problema, explicó, no termina en el combustible. Las empresas deben afrontar además cubiertas, repuestos, lubricantes, mantenimiento, talleres y el resto de los costos necesarios para sostener las unidades en la calle.
Hasta ahora, parte de esos gastos podía financiarse. Pero García aseguró que los atrasos con SAETA provocaron incumplimientos con proveedores y entidades financieras.
“Si vos no pagás la tarjeta de crédito a tiempo, no tenés crédito para el mes siguiente. Bueno, eso es lo que viene ocurriendo”, graficó.
Según explicó, algunos proveedores dejaron de financiar las compras y ahora exigen pagos al contado. El inconveniente es evidente: sin el flujo de fondos necesario, las empresas aseguran que tampoco pueden comprar los insumos que necesitan para mantener la flota.
García sostuvo además que actualmente las compañías están trabajando aproximadamente con un 5% de pérdida.
Un acuerdo que no resolvió el problema
La crisis no empezó esta semana.
En junio, después del conflicto que derivó en la reducción del servicio nocturno, las partes habían acordado cancelar deuda y regularizar los pagos.
Tres meses después, García asegura que el problema continúa.
“Se había prometido justamente cancelar la deuda en su momento y regularizar los pagos”, recordó.
Hasta el momento de la entrevista, afirmó que no existía una propuesta concreta de pago. Las empresas buscaban una reunión con SAETA y autoridades del Gobierno provincial para encontrar una salida antes del jueves.
“Nosotros lo que buscamos es previsibilidad en el sistema. Tenemos que ir operando como corresponde, con las frecuencias que corresponden, pero necesitamos cierta garantía para poder hacer eso”, señaló.
Incluso aseguró que ya existe carencia de algunos insumos para mantener la flota en condiciones.
Menos colectivos, ¿menos trabajadores?
La crisis abre además otro frente: el laboral.
García confirmó que los empresarios analizan reducir personal si continúa cayendo la cantidad de servicios que deben prestar.
Explicó que desde octubre del año pasado se viene reduciendo paulatinamente la cantidad de colectivos y puso como ejemplo que una empresa puede tener actualmente siete u ocho unidades menos en circulación.
La consecuencia, según planteó, es directa.
“Vos tenés tres choferes por colectivo. Bueno, esa cantidad de personal hoy es sobrante”, explicó.
Consultado específicamente sobre posibles despidos, señaló que es una alternativa que los empresarios contemplan para equilibrar sus finanzas si se produce una nueva reducción de frecuencias. Aclaró, sin embargo, que todavía no se concretaron y que todo dependerá de lo que ocurra en las negociaciones de esta semana.
¿Qué pone SAETA y qué ponen las empresas?
Durante la entrevista surgió además una pregunta que suele aparecer cada vez que entra en crisis el transporte: cómo funciona realmente el esquema entre SAETA y las empresas que ponen los colectivos en la calle.
García explicó que las subconcesionarias aportan las unidades y tienen a su cargo el personal, los insumos, cubiertas, lubricantes, mantenimiento, talleres e infraestructura.
“El empresario pone toda la estructura”, resumió.
SAETA, en cambio, tiene a su cargo la coordinación, el sistema de cobro y los aspectos operativos vinculados con las tarifas.
No exigen cobrar todo antes del jueves
Pese a la fecha límite, García aclaró que las empresas no condicionan necesariamente la continuidad normal del servicio a que SAETA cancele inmediatamente la totalidad de la deuda.
Ante la consulta de Interactiva Noticias sobre si aceptarían un cronograma, sostuvo que la salida puede surgir de una negociación que establezca compromisos concretos y les permita, a su vez, acordar con sus proveedores.
“Nos tenemos que sentar en una mesa y hablar y ver, junto con el Gobierno, cómo podemos solucionar el problema”, respondió.
Y marcó una condición: que esta vez exista “una solución cierta, que podamos cumplir todos”.
Con menos de 48 horas por delante, la discusión ya no pasa solamente por cuánto debe SAETA. El jueves puede convertirse en el día en que esa deuda empiece a sentirse directamente en las paradas, con menos colectivos y mayores tiempos de espera para los usuarios.
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