El riesgo país superó los 900 puntos
El indicador de JP Morgan alcanzó los 918 puntos básicos, su nivel más alto desde octubre de 2025. Los bonos argentinos en dólares retrocedieron alrededor del 1% y las acciones también registraron pérdidas, en una jornada marcada por fuertes caídas en Wall Street y una mayor incertidumbre financiera internacional.
Los mercados argentinos volvieron a operar en baja este jueves 5 de noviembre. El riesgo país trepó 71 puntos básicos y alcanzó las 918 unidades, mientras los bonos soberanos en dólares y las acciones profundizaron sus pérdidas en medio de una jornada negativa para las principales bolsas internacionales.
El indicador elaborado por JP Morgan superó nuevamente la barrera de los 900 puntos y llegó a su valor más elevado desde el 24 de octubre de 2025. En los últimos cuatro meses, el riesgo país argentino más que duplicó su nivel y solo durante octubre había acumulado un incremento cercano al 30%.
Los bonos Bonares y Globales retrocedieron alrededor del 1% en promedio, con caídas de hasta el 2% en los títulos de vencimiento más largo. Esta evolución refleja una mayor exigencia de rendimiento por parte de los inversores para mantener deuda argentina.
En la Bolsa de Buenos Aires, el índice MSCI Merval registraba una baja del 3%, hasta los 85.628 puntos, según los datos difundidos a las 12:40. Entre las empresas argentinas que cotizan en Wall Street también predominaban las pérdidas. Mercado Libre encabezaba los retrocesos, con una caída del 14% después de presentar su balance trimestral.
Wall Street arrastró a los mercados
La jornada estuvo marcada por un fuerte retroceso de las acciones estadounidenses, que revirtió las ganancias registradas el miércoles.
El índice tecnológico Nasdaq perdía alrededor del 4%, mientras que las compañías vinculadas a la fabricación de semiconductores sufrían caídas todavía mayores.
Nvidia retrocedía un 7% y Micron se desplomaba un 12%. El índice PHLX Semiconductor, que reúne a empresas del sector, perdía más del 9%.
La volatilidad se produjo después de las elecciones legislativas estadounidenses, en las que los demócratas obtuvieron una victoria que modificó el escenario político en Washington.
A las repercusiones electorales se sumaron la incertidumbre por la guerra en Irán, los resultados de las principales compañías tecnológicas y los datos del mercado laboral estadounidense.
En Brasil, el índice Bovespa también pasó a terreno negativo y registraba una baja del 0,3%, hasta los 167.142 puntos.
Petróleo más caro y menor liquidez
Otro factor de presión sobre los mercados fue el incremento del precio internacional del petróleo, asociado al conflicto en el estrecho de Ormuz.
El barril de Brent para entrega en enero alcanzaba los 96,90 dólares, con una suba del 2,4%.
El encarecimiento de la energía agrega presión sobre las expectativas de inflación internacional y complica las perspectivas de reducción de tasas de interés.
Para Argentina, este escenario coincide con una menor liquidez financiera y señales de desaceleración de la actividad económica.
En un informe citado por Infobae, el Banco Galicia advirtió que la debilidad de la economía vuelve a instalar el debate sobre una eventual flexibilización de la política monetaria.
«La debilidad de la actividad reaviva el debate sobre la necesidad de relajar la política monetaria. Sin embargo, la demanda de pesos muestra señales de recuperación y las tasas pasivas se mantienen apenas positivas en términos reales», señaló la entidad.
El banco también mencionó medidas del Gobierno nacional y del Banco Central destinadas a aliviar la carga fiscal, facilitar el financiamiento sectorial y mejorar el acceso al crédito, aunque consideró que sus efectos sobre la actividad serían graduales.
Las expectativas hacia las elecciones de 2027
La consultora Delphos Investment advirtió sobre una diferencia entre las expectativas de estabilidad cambiaria y los precios de los instrumentos financieros vinculados al período posterior a las elecciones presidenciales de 2027.
«El mercado continúa descontando estabilidad cambiaria durante el período electoral, lo que plantea una inconsistencia entre ambos tramos», indicó.
La firma consideró que los bonos en dólares con vencimientos posteriores a las elecciones presentan precios relativamente bajos y recomendó evaluar el momento adecuado para incrementar posiciones dolarizadas.
La actividad financiera argentina tendrá además una interrupción prolongada. Este viernes no habrá atención bancaria por el Día del Trabajador Bancario, mientras que el lunes y martes siguientes está previsto el cierre de la plaza financiera por la visita del papa León XIV al país.
Con el riesgo país en 918 puntos básicos, los activos argentinos llegan a esa pausa en un escenario de mayores costos de financiamiento, caída de los títulos públicos y fuerte volatilidad internacional.


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